El error que le costó la vida al cerebro de los atentados de París

Un celular ha sido la clave de todo. Abandonado por uno de los terroristas en un cubo de basura cerca de la sala de conciertos de Le Bataclan, contenía un mapa de la sala de conciertos, un mensaje de texto que dicía “Vamos, que estamos empezando” –enviado momentos antes del ataque– y los detalles de un apartamento en Alfortville, que fue alquilado por Salah Abdeslam días antes del atentado.

La pista permitió a los investigadores iniciar un camino que, finalmente, terminaría en un apartamento del barrio Saint-Denis, cerca del Estadio Nacional de Francia, al norte de París.

Cuando la policía llegó al tercer piso de un edificio en la Rue du Corbillon, encontró en su interior a 5 personas. Sus sospechas se confirmarían horas después: el autor intelectual de los ataques, Abdelhamid Abaaoud, estaba entre ellas.

De inmediato se inició una terrible balacera. Los sospechosos, entre ellos una mujer suicida, abrieron fuego contra la policía cuando los agentes entraron en el edificio. La policía respondió con más de 5.000 disparos.

La mujer sospechosa detonó su chaleco explosivo, matándose a sí misma y a un perro policía de siete años de edad llamado Diesel.

El cadáver acribillado de Abdelhamid Abaaoud fue hallado al concluir el operativo. Su identidad fue determinada gracias a las huellas digitales, precisó la Fiscalía. (Infobae)

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