¿Juega Aimar en la semifinal del mundial?

Hoy, a las 14.45 de nuestro país, las Leonas se medirán ante el conjunto local por el pase a la final del Mundial; la presencia o no de Lucha, lesionada, será determinante.

Las vueltas del destino. Luciana Aymar arrancó la preparación más intensa para este Mundial en enero, transpirando sobre la arena de Punta del Este. Su guía y amiga en Uruguay fue Patricia Fioroni, la persona que más la conoce en el aspecto físico junto con el PF Luis Bruno Barrionuevo. Pero con la kinesióloga mantiene una gran complicidad. En los primeros días de este certamen pasearon juntas por el centro y se fascinaron con el encanto de Gravenstraat, una zona pintoresca de esta ciudad donde confluyen restaurantes, negocios de ropa y una arquitectura de varios siglos atrás. Pato siguió siempre muy de cerca el estado de esas dos rodillas desgastadas de la N°1 del mundo y la fue llevando para brillar en el Mundial.

Pero la distensión en el isquiotibial derecho sufrida ante Alemania no estaba en los planes de nadie y fortaleció el vínculo de confianza entre ellas. En las malas, mucho más unidas todavía. En los últimos cinco días, las dos se enfocaron exclusivamente en las triples sesiones de kinesiología para llegar en condiciones al tramo decisivo. Pues bien: el momento es hoy con la semifinal ante Holanda, que se disputará a las 14.45 de nuestro país (por ESPN) en el Kyocera, un estadio de 15.000 personas que estará tapizado de naranja. La otra semi la jugarán EE.UU. -que le arrebató a la Argentina el 1er puesto del Grupo B- y Australia. En caso de empate en los 70 minutos, ambos cotejos se definirán por shoot-outs.

El Factor Lucha determina el rumbo del gran clásico femenino de los últimos 12 años. ¿Jugará, después de haberse mordido las uñas desde el banco ante Inglaterra y China? Hasta el último instante buscará reforzar las fibras de esa pierna para no dar ventajas. El cuerpo técnico se mantiene a la expectativa, pero ella dejó en claro que tendrá la decisión final. Vale la pena repasar un pasaje de la charla de ayer:

-¿Estarías dispuesta a arriesgarte físicamente con tal de jugar ante Holanda?

-Obvio.

-O sea que la última palabra es tuya.

-Obvio, sí.

-¿Cómo se maneja esto con los médicos?

-Te van evaluando con ciertas técnicas y también con los entrenadores, a ver si es conveniente o no que juegue. Porque la verdad, jugar puede traer muchas consecuencias musculares.

-Entonces es una apuesta a todo o nada.

-Sí, sí, tal cual.

-Debe ser difícil para el cuerpo técnico decirle que no a Aymar si ella quiere jugar

-Sí, de hecho yo decido si juego o no juego. Siempre les he ganado a los médicos y a los kinesiólogos, pero también pongo en riesgo la última parte del torneo.

Reflejado en letras impresas, el diálogo podría enseñar a la capitana peligrosamente autosuficiente. Pero en el cara a cara es distinto; allí muestra una ilusión como si recién se iniciara en el hockey, y su único deseo es disfrutar de un cierre de carrera con otro pico de gloria en una cita grande. A los 36 años, con pergaminos de sobra, no concibe estar fuera de una cancha.

Lo cierto es que las Leonas nunca se sintieron cómodas en este Mundial, y menos después de la baja de Aymar. El triunfo por 2-1 ante Inglaterra llegó después de la chicharra y el empate 1-1 frente a China dejó un mal sabor, al punto que en el plantel se respiró un aire de eliminación. Vale recordarlo: Lucha es quien aclara los movimientos ofensivos con su gran panorama. Es un GPS que orienta por dónde se dirige cada ataque y con su figura en la cancha absorbe toda la presión. En el búnker holandés hubo ayer declaraciones de cortesía, del estilo: “La Argentina sigue siendo fuerte con o sin Aymar”. Hoy, esa frase es una verdad a medias: sin la rosarina, al seleccionado todavía le alcanzaría para vencer a la mayoría de los rivales, pero sería improbable que pudiera salir bien parado de un desafío como el de hoy. Si bien muchas veces las Leonas reaccionaron cuando se las creía derrotadas, dentro de esta coyuntura y según el rendimiento exhibido, triunfar se asemejaría a una utopía.

Deben coincidir varios factores para que la Argentina, defensor del título, doblegue a Holanda, campeón olímpico: es clave la participación de Lucha -más allá de que no llegará en un ciento por ciento físico- y que alrededor de ella haya un equipo dispuesto a presionar e interrumpir esa dinámica sin pausas del conjunto de Max Caldas. “Hay que estar tranquilas, no hay que desesperarse. Ellas van a estar con las energías positivas de su gente, como estábamos nosotras en Rosario 2010. Además van a tener una presión muy grande, un punto que lo tenemos que hacer jugar a nuestro favor”, asegura Aymar, que será noticia en el clásico que definirá el pase a la final. Esté o no esté.

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