La acusaron de matar a su marido, se suicidó y era inocente

A Emelinda Quijón la imputaron por el crimen de su exmarido, Cipriano Alsina. Antes de que el juez la llamara a declarar, la mujer de 61 años se suicidó y dejó una carta en la que contó que no soportaba que su familia sospechara de ella. Meses después, la Justicia de Río Negro determinó que tenía razón: era inocente.

Por las cámaras de seguridad del Casino se pudo comprobar a la hora del crimen la mujer estaba en la sala de juegos. Quijón había declarado además que antes de salir de su casa le había dejado la comida en el horno a Alsina, información que también se pudo constatar. Ningún elemento que la incriminara surgió tampoco de los estudios de ADN que se ordenaron.

Quijón y Alsina estaban separados desde hacía doce años, pero seguían conviviendo bajo el mismo techo en un departamento del barrio Ada María Elflein, en Bariloche. Esa madrugada del 13 de diciembre de 2014 cuando Quijón volvió del Casino encontró a su exmarido tirado en un charco de sangre.

Al jubilado le faltaban 2.000 pesos, su billetera y una libreta. La puerta del domicilio no había sido forzada ni había desorden.

A casi un año del hecho la Justicia le dio la razón a Quijón y la sobreseyó. Dicen, que el proceso penal en el que la involucraron “no afecta el buen nombre y honor de que hubiere gozado”. Mientras tanto, el homicidio de Ciprinao Alsina, sigue impune. (TN)

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