La Argentina se aseguró tres oros en yachting en los Panamericanos

La delegación nacional se subió a lo más alto del podio en las categorías J-24, 49erFX y en Lightning mixto; se ratificarán durante el fin de semana y, así, serán nueve doradas en el medallero.

El Royal Canadian Yacht Club pasó todo el día envuelto en una bruma espesa. Sus paredes transpiraron humedad. Una jornada desapacible en North Island Toronto Harbour, pero con un brillo de oro para el yachting argentino, que cada vez que le toca surcar aguas difíciles, siempre termina cumpliendo. Todo por el esfuerzo de un grupo de navegantes solitarios, cuya pericia le aseguró al país tres medallas doradas, que se sumarán a las siete que ya habían cosechado otros deportes en estos siete capítulos de losJuegos Panamericanos. Fue tal la superioridad de tres embarcaciones que no hará falta esperar hasta las respectivas Medal Race -regatas de cierre que suman puntaje doble- para que se concreten las victorias. Los oros ya están, son un hecho: hoy y mañana se desatarán los festejos, como ocurrió en Guadajara 2011 con las clases Láser y Láser Radial. Ese es otro dato, porque el yachting se superó a sí mismo respecto de la anterior cita panamericana.

El Lago Ontario presenta sus dificultades, con vientos entre medios y calmos, pero los timoneles nacionales descubrieron sus secretos para rematar la faena. Incluso el desgaste fue mayor por el superávit de viento y lluvia que se registró a la mañana. Nada imposible para Victoria Travascio y María Sol Branz, por ejemplo, que en la clase 49erFX acumularon 28 puntos tras 12 regatas y les sacaron 11 de ventaja a las poderosas brasileñas Martine Soffiatti Grael y Kahena Kunze, una cifra indescontable en el desenlace de hoy. “Ganamos las dos primeras regatas y sabíamos que en la tercera del día nos alcanzaba con terminar terceras”, contaban a Noticias Argentinas. Aunque ellas mismas se sorprendieron por la ventaja, ya que la dupla brasileña es campeona del mundo, marchaba firme en esta competencia y no suele bajar del cuarto puesto en los certámenes internacionales. “Pensábamos que el oro era de ellas indiscutidamente”, admitían las chicas.

Se llevan dos años. Branz tiene 27, nació en Capital Federal y es arquitecta recibida en pleno ciclo olímpico. Travascio es una abogada platense de 25 que no ejerce porque está enfocada en la ruta hacia los cinco anillos. Hace un tiempo propusieron una votación popular a través de las redes sociales para bautizar a su embarcación. Y quedó “Milanga”. Apodo más argentino, imposible. Armaron la pareja de 49erFX en junio de 2013. “Cuando hay más viento estoy yo controlando la velocidad del campo y Victoria enfocada en la cancha. Cuando hay menos viento, ella se puede concentrar en el barco y yo sacar la cabeza y pensar en la táctica”, explica Branz. Hace dos años ni siquiera tenían los Juegos Panamericanos como objetivo, pero ahora redoblaron el entusiasmo y quieren hacerse más fuertes en el Mundial que dará las últimas plazas para Río 2016, por realizarse en San Isidro en noviembre próximo. “Hay que trabajar duro. Nunca se sabe. Nunca pensamos que íbamos a ganar el oro acá y lo ganamos”, coinciden.

Los números también le sonríen al barco de J24 comandado por Matías Pereira y que tripulan Juan Ignacio Pereyra, Federico Ambrus y Guillermo Bellinotto. En la docena de regatas suman 21 unidades, diez menos que el barco de Canadá, su escolta, que se quedó sin chances de oro para la Medal Race de mañana. Para los cuatro, representantes del Yacht Club Olivos, resultó una experiencia invalorable porque se trató de sus primeros Juegos Panamericanos, un debut soñado para atletas que no son profesionales de este deporte, sino que navegan con aires románticos, más allá del apoyo del Enard.

Cuando se adjudicaron el Campeonato Argentino apostaron por el selectivo para Toronto: “No teníamos expectativas, pero hicimos un muy buen campeonato. A partir de ahí sí, hicimos un gran trabajo en diseño y en preparación para estar acá”, cuentan los más destacados de esta clase en la Argentina, que no es olímpica pero presume de una importante tradición en el país.

El Lighting Mixto, que también se bañará de dorado mañana, posee otra historia para contar. A último momento se bajó de la embarcación Gonzalo Pollitzer, pero por una gestión de María Paula Salerno llegó Javier Conte, aquel medallista olímpico de Sydney 2000 en Clase 470, que en estos Juegos se despojó de su investidura de subsecretario de la Secretaría de Deporte de la Nación y despuntó su pasión acuática al borde de los 40 años. “Nunca es tarde para volver”, repetía últimamente Conte, que desde la Medal Race de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 no volvió a subirse a un barco chico de competencia. Sí se desempeñó como táctico en una embarcación chilena de once tripulantes, tercera en el Mundial 2015 de Soto 40. El trío formado por Conte, Salerno y Nicolás Fraccia les sacó 10 puntos de diferencia a los segundos para acariciar la dorada. Una protesta técnica rival provocó que tuvieran que esperar en el club durante varias horas. La tarde se fue consumiendo, pero el juicio no prosperó. Aunque finalizaran últimos, la regata final del domingo los coronará. Así, el yachting puso proa otra vez a la gloria panamericana.

CUATRO BARCOS CON POSIBILIDADES

Además de los tres oros, todavía hay otros cuatro barcos con posibilidades de colgarse una medalla: Diego Lipszyc y Luis Soubié (2os. en Snipe), Mariano Reutemann (3° en RS:X), Lucía Falasca (3a en Laser radial) y Celia Tejerina Mackern.

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