Macri quiere visitar al Papa Francisco

La designación de Pfirter como embajador fijará un vínculo institucional con Francisco.

No será una relación “informal” o de “amigos”, como calificó el Gobierno el vínculo que tuvo Cristina Kirchner con el Papa. Más bien, el presidente Mauricio Macri se dispone a construir un nexo institucional con Francisco que apuntará a establecer lazos más profesionales entre la Casa Rosada y el Vaticano en el futuro.
Lejos del trato desacartonado y sin protocolos que forjó la ex presidenta con el Papa, la intención de Macri es que su relación con el jefe de la Iglesia sea más formal y transcurra por los canales institucionales. Claro que el Presidente siempre estará sujeto a los gestos por fuera del protocolo eclesiástico que suele imponer Francisco. Pero la idea central es ajustar a lo institucional el vínculo con el Vaticano.
Ésta fue la instrucción que dio el Presidente al designado embajador argentino en la Santa Sede, Rogelio Pfirter, un embajador de extensa carrera diplomática que en menos de 48 horas recibió el plácet del Vaticano y quien tiene un vínculo personal con Francisco porque se conocen desde hace 50 años, ya que fue alumno de Jorge Bergoglio cuando éste era un maestrillo jesuita.
Según consignaron a LA NACION fuentes calificadas de la Casa Rosada y de la Cancillería, Pfirter tratará de establecer canales más institucionales con el Vaticano y buscará darle un mayor profesionalismo a la embajada argentina ante la Santa Sede. Así, buscará contrastar ampliamente el perfil que tuvo el ex embajador de Cristina Kirchner en el Vaticano, Eduardo Valdés, quien mantenía una relación informal con el Papa y estuvo ajeno a la estructura eclesiástica vaticana.
En el Gobierno creen que varios hechos recientes marcaron una buena sintonía entre Macri y el Papa y sirvieron para despejar todo tipo de fantasmas sobre una eventual fricción entre ambos. Estos hechos están relacionados directamente con la llamada de Macri a Francisco por su cumpleaños y la carta de salutación que envió el Papa al Presidente por medio de una amiga en común, Adriana Triaca, amiga de Bergoglio, segunda esposa del fallecido sindicalista Jorge Triaca.
También influyó en la mejora del vínculo que se gestó entre Macri y el Papa la designación de Pfirter y del secretario de Culto, Santiago de Estrada, un histórico abogado de muy buenos vínculos con la Iglesia.

Alerta

Pero en el Gobierno admiten que en la relación de Macri y el Papa no todo será un lecho de rosas. “Sabemos que hay dos temas de mucha preocupación en la Iglesia, que representan un llamado de alerta que en algún momento habrá que abordar”, dijo a LA NACION un funcionario de la Casa Rosada con relación a dos ejes que el Vaticano mira con atención: la posición de Macri ante el matrimonio igualitario y el espinoso tema del aborto.
Fuentes de la Iglesia admitieron que en estos temas el Papa tiene “inquietudes”. Esto se arrastra desde 2009, cuando Macri era jefe de gobierno porteño y avaló la ley de matrimonio igualitario. En ese momento, Macri y el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio mantuvieron un áspero encuentro por este polémico tema.
Por otro lado, la objeción de Francisco en torno al tema del aborto escaló en los últimos días de la campaña cuando el ecuatoriano Jaime Durán Barba, asesor del Presidente, se mostró en favor del aborto y nadie del Gobierno salió a cuestionarlo. En la Iglesia advierten que en el Gobierno hay sectores muy liberales que podrían llegar a avalar esta posición, que se contrapone con la doctrina cristiana.
Macri sabe que en algún momento deberá tomar una postura pública frente al tema del aborto para despejar las dudas que hoy tiene el Papa. Allegados al jefe del Estado dejaron en claro que Macri no avala el aborto y que en algún momento se lo planteará al Papa abiertamente.
En tanto, se discute en el seno del Gobierno la posible visita al Vaticano. Hay dos posturas al respecto. Por un lado, hay un sector allegado al jefe de Gabinete, Marcos Peña, que promueve una visita de Macri a Francisco en enero próximo, previa escala al viaje al Foro Económico de Davos.
Pero esta idea se contrapone con un ala más alineada con la canciller Susana Malcorra, que cree que mezclar la agenda de Davos con una visita al Papa podría opacar el encuentro de Macri y Francisco.

Fuente: diario La Nación

 

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