Mariano Caprarola se quebró al hablar de la mala praxis que le hizo Lotocki

El cirujano plástico Aníbal Lotocki fue denunciado por un grupo de figuras de la farándula argentina por mala praxis. Uno de los damnificados fue Mariano Caprarola, quien 10 años después del calvario que vivió al someterse a una cirugía para aumentarse los glúteos contó todos los detalles de su experiencia en el presente.

La verdad es que casi me muero. Yo empecé a sentir síntomas hace seis meses, y estaba sacándome piedras que tenía en el riñón, esto me provocó una calcemia y dolores de ciático muy grandes, que por suerte no estaba tomado porque si no, iba a una silla de ruedas“, comenzó Caprarola en “Los ángeles de la mañana”.

Hace diez años que tengo en el cuerpo una sustancia tóxica que me aplicaron con inyecciones. Este médico que se llama Aníbal Lotocki me recomendó inyectarme este líquido para tener más cola. La sustancia es una silicona, en la que mezclan cosas como polímeros. Yo fui a la par de Silvina Luna”, manifestó dolido en referencia a la modelo, que sufrió graves problemas en sus riñones por la misma cirugía.

Es una lista de figuras de primera línea que se han operado con él y sigue trabajando”, detalló en el programa de El Trece. Entre las figuras perjudicadas por el doctor se encuentran Virginia Gallardo, Pamela Sosa y Gabriela Trenchi.

Ahora, lo que me pasó es que descubrimos el ‘Síndrome de Asia’, puede causarte desde llagas sangrantes en todo el cuerpo, perder la visión, es como una especie de HIV, te bajan las defensas y te podés morir de un día para el otro. No hay medicación para esto. Empezás a tener ardor en el pito, insuficiencia renal, me salvé de lo que le pasó a Silvina Luna”, relató frente a las angelitas.

Este síndrome es ciento por ciento consecuencia de esta mala praxis. Los médicos que me atienden nunca van a decir que es una persona que le quita vidas a sus pacientes, porque son médicos y son educados. Yo en este momento tengo colgados drenajes en el cuerpo. Fue una operación que duró seis horas, donde me lograron sacar todo”, exclamó sobre la intervención a la que tuvo que someterse para eliminar todo el líquido tóxico que le había dado Lotocki.

El único médico que hace esta operación en la Argentina me contó que, cuando abren y van cortando, es como si cortaran plástico. Y una vez que quitan todo este líquido, que es hasta donde llega la tijera, ahí tienen que empezar a lipoaspirar. Esto es usado en una porción mínima por los odontólogos o los médicos cuando tienen que operar un hueso, yo tenía un litro en cada cachete”, aclaró a Ángel de Brito.

Caprarola contó que quiere visibilizar su experiencia para ayudar a otras personas: “Quiero salvar a gente amiga, a quienes tienen hijos. Es una operación riesgosa por la pérdida de sangre durante la intervención. Gracias a Dios, con esta operación está resuelto. Si a mí me comprometía el nervio ciático este producto, me quedaba paralítico. Mi miedo es haber estado tantas horas con mi vieja de 88 años en un quirófano”.

A mí mamá le conté que tenía un hijo irresponsable, que había hecho las cosas mal, y que tenía un amigo a quien le había prestado la garantía para uno de sus consultorios, me lastimó (llora). Yo fui garante durante mucho tiempo de una clínica en Belgrano donde sigue operando. Y el miedo ante una persona que sigue operando y que no sabés si tiene protección política o qué, pensás si terminás en un zanjón. Yo lo cuidé porque lo quería como a un amigo, olvidándome de un montón de gente que murió, o que está en un estado grave“, terminó al explicar cómo le reveló la situación a su mamá.

Fuente: DiarioShow

Comentarios

Comentarios

comentarios