Más modelos del Pro.Cre.Auto

El plan oficial para financiar la compra de vehículos incorporaría modelos que las terminales automotrices importan desde Brasil. La motivación no es económica, sino que responde a una lógica política en el vínculo bilateral para evitar quejas brasileñas.

El Pro.Cre.Auto, plan oficial para financiar la compra de vehículos, podría incorporar algunos modelos que las terminales automotrices importan desde Brasil. Esa modificación está siendo negociada desde hace dos semanas por las autoridades del Ministerio de Economía y representantes de las empresas. Facilitar la venta de autos importados está a contramano de la recuperación de la producción del sector, objetivo que se trazó el programa que se lanzó hace un mes. Pero el cambio bajo análisis tiene en realidad un tinte político: buscan evitar que en el país vecino se genere malestar por la “discriminación” en favor de la industria local. En tanto, financieras de tres automotrices tramitan su incorporación al plan.

Según datos a los que accedió Página/12, hasta ahora el Banco Nación (BNA) recibió 12 mil pedidos de crédito para comprar autos a través del Pro.Cre.Auto. De ese total, fueron aprobadas 3500 carpetas y ya se entregaron cerca de 900 autos. Para poner en contexto esos números es útil recordar que en junio (último dato disponible) las fábricas produjeron 25.281 autos que destinaron al mercado local. Según lo acordado en el lanzamiento, el plan tiene una duración total de tres meses. Si bien hay conformidad con el desempeño que mostró hasta ahora, las firmas esperan que el movimiento del programa se incremente en las próximas semanas.

El Pro.Cre.Auto ofrece créditos blandos para que a través de la mejora en las ventas el sector automotor recobre impulso. El fondeo corre por cuenta del BNA, y a través de esa entidad estaba previsto que se canalizaran los créditos en la primera fase del programa. Para los clientes del BNA, la tasa nominal anual es del 18 por ciento mientras que el costo financiero total, del 27,5 por ciento. Para el resto, del 20 por ciento la tasa nominal y del 30,6 por ciento el costo total. En todos los casos, la tasa es fija durante los primeros 36 meses y se vuelve variable, aunque con tope, desde la cuota 37 hasta la 60.

Pero además de los créditos personales del Banco Nación, estaba previsto que las financieras de las propias automotrices que quisieran ofrecer estos créditos pudieran hacerlo. En este caso, el BNA otorgaría préstamos a las terminales, que a su vez ofrecerían créditos prendarios para la venta de los modelos seleccionados, a los mismos precios y con una tasa similar, ya que se admite un spread (diferencia entre la tasa del BNA y la de las financieras de marca) máximo de 0,5 por ciento por todo concepto.

Según pudo averiguar este diario, las financieras de Toyota, Peugeot-Citroën y Renault están tramitando ante el Banco Nación su incorporación al programa crediticio. En este caso, la tasa nominal anual será del 18,5 por ciento y el costo financiero total, de 28,3 por ciento. La cuota, por cada 100 mil pesos, es de 3091 pesos durante los primeros 36 meses.

Por otro lado, la nómina de modelos incluidos en el Pro.Cre.Auto también podría registrar algunos cambios. En el Gobierno descartan que se sumen otros autos de producción nacional, aunque no hacen lo mismo a la hora de responder por los vehículos de origen brasileño. Este hecho llama la atención, puesto que el plan busca incentivar la producción local y no las ventas de unidades importadas. En efecto, la motivación no es económica sino que responde a una lógica política en el vínculo bilateral. “Usos y costumbres de la relación”, resumen en Hacienda. Para justificar el ingreso de los autos brasileños en el Pro.Cre.Auto, las automotrices recuerdan que a comienzos de mes Brasil extendió hasta diciembre la baja en su Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para la venta de autos, del 7 al 3 por ciento. Ese beneficio fiscal se extiende también a los autos producidos en la Argentina que se venden en el mercado vecino.

La idea en danza es incorporar, a modo de señal, un modelo brasileño por empresa. Entre ellos estaría el Volkswagen Gol, el auto más vendido en la Argentina, con alrededor del 7 por ciento de participación en el mercado nacional. Para comprender los móviles de la medida habría que agregar otro punto. A las terminales automotrices radicadas en el país les interesa también desprenderse de algunas unidades importadas desde Brasil acumuladas por la dinámica recesiva local.

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