River ya en Osaka con selfies, regalos japoneses y cánticos contra Barcelona

El plantel millonario ya está en la ciudad, donde el miércoles debutará en el Mundial de Clubes. Mañana conocerá a su rival: Sanfrecce Hiroshima, de Japón, o Mazembe, de Congo.

Pasadas las 5 de la tarde del sábado, empieza a oscurecer en esta ciudad. Son las 17.13 y la calma en la estación de tren Shin-Osaka se altera y por un rato se tiñe de rojo y blanco. La información pasa de boca a boca. Con camisetas, banderas y mucha ilusión, unos 100 hinchas de River esperan en el andén 22. Cantan, gritan, los guardias de seguridad japoneses se miran de reojo como preocupados. El silencio esta vez no domina la escena como suele suceder aquí. En ese momento preciso, el tren 371 proveniente de Tokio entra en escena. Allí, en uno de los vagones de primera, viajó el plantel millonario, que ya está en Osaka para debutar el miércoles en el Mundial de Clubes contra un rival que conocerá mañana: Mazembe, de Congo, o Sanfrecce Hiroshima, de Japón, que se enfrentan este domingo a las 7.30, hora de la Argentina.
Marcelo Gallardo es el primero en bajar por la parte delantera del vagón. Se sorprende al ver a los hinchas y acepta gustoso sacarse una foto con uno de ellos. “Estamos muy bien”, dice casi a la pasada vestido de traje. Por detrás, van los jugadores. Encabeza la fila Carlos Sánchez , la cierra Leonardo Pisculichi y, entre ellos, los otros 23 futbolistas que viajaron a Japón. Salieron 14.40 de la estación Nozomi de Tokio, ciudad en la que el plantel se estuvo entrenando desde el martes cuando arribó a estas tierras. Fueron 2 horas y 33 minutos de viaje y hubo tiempo para selfies como las que compartieron casi en tiempo real Leonardo Ponzio y Rodrigo Mora desde sus cuentas de Twiiter. River va en tren y no en avión: a último momento decidieron cambiar el medio de transporte.
Los hinchas que viajaron a Japón (se espera que haya 13 mil fanáticos millonarios el miércoles en el estadio) empiezan a llegar a Osaka y algunos no quisieron perderse el arribo del plantel. “El domingo a Barcelona lo c.”, cantan algunos y sonríen. “Barça no chamuyes más, Barça no chamuyes más, esperame en Yokohama para ver qué banda se la banca más”, es otro de los gritos. La hinchada cierra con el hit de los últimos tiempos: “De la mano del Muñeco vamo’ a Japón”. Mora frena y acepta una foto junto a varios hinchas.
Entre los argentinos, se mezclan algunos japoneses y sorprenden. Poco saben de River, pero una pareja lleva una camiseta recién comprada con todas las etiquetas para conseguir algún autógrafo. Otro de los nipones es futbolista con una carrera particular. Viene de jugar en Pedro Juan Caballero de la tercera división de Paraguay y la próxima temporada la empezará en Costa Rica. Por lo pronto, quiere una foto con Javier Saviola y Lucho González y espera ver a River el domingo próximo en la final del Mundial de Clubes ante Barcelona. El plantel millonario sale del andén y va hacia el micro que lo espera afuera. El ritmo de la mayoría de los japoneses que utiliza el transporte público no se altera. Pese a ser sábado, hay movimiento. Algunos preguntan en inglés quiénes son esos hombres de traje.
Los jugadores caminan custodiados, pero eso no impide que los curiosos se acerquen. Una mujer japonesa le habla al Pity Martínez y le entrega una bolsa. “Es un regalo”, le dice. El volante la toma sorprendido y empieza a bajar la escalera mecánica. Son dulces que comparte con algunos de sus compañeros. “Para repartir”, le dice la señora, que se apura a descender por una escalera a pie y le habla al ex Huracán en un rudimentario inglés. “Gracias, gracias”, responde el futbolista.
El plantel de River sube al micro y se pierde rumbo al hotel Agora Regency de Sakai en las afueras de la ciudad. Cada vez falta menos para el debut en el Mundial de Clubes.

Fuente: La Nación

 

Comentarios

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *