Se derrumbó el paralelo y ya es 1,1% más barato que el “dólar turista”

Ayer en la calle se ofrecía a $ 10,55 para la venta; por primera vez quedó 12 centavos por debajo de lo que se factura en pesos por consumos en divisas hechos en el exterior.

Para algunos, lo que se imaginó como una solución corre el riesgo de transformarse en un problema.

La reapertura parcial del cepo, la política de astringencia monetaria que aplica desde hace más de un mes el BCRA y el repliegue de la demanda de divisas que suele acompañar el cierre del período vacacional consiguieron el propósito buscado de bajar el paralelo: había llegado a estar a $ 13,10 a fines de enero y ayer cerró a $ 10,55 para la venta.

Pero esa cotización ya retrocedió tanto (19,5% en poco menos de 40 días) que ayer terminó ubicándose 12 centavos por debajo del llamado “dólar turista”, el valor de la divisa que surge de aplicarle al tipo de cambio oficial la tasa del 35% que, como anticipo impositivo, recarga consumos realizados con tarjeta en el exterior y gastos de turismo vinculados. Ayer ese precio se ubicaba en $ 10,67, es decir 1,1% por arriba del valor de $ 10,55 del paralelo.

Si bien se trata de una brecha pequeña, “es un incentivo de mercado para que quienes tienen que afrontar viajes al exterior comiencen a plantearse la posibilidad de archivar la tarjeta de crédito durante el viaje y afrontar esos gastos con dólares comprados en el mercado informal, lo que se transformaría en un doble perjuicio para el fisco, que no sólo se perdería el anticipo (con la diferencia financiera que obtiene al retener ese dinero casi un año), sino el resto de los impuestos ligados a esos consumos”, advirtió un operador.

Pero los economistas no lo ven así. “Esto es una situación coyuntural derivada de la sensación de calma que trajo la suba de tasas. Pero esos precios se van a ir arbitrando y sigue siendo más lógico blanquear esos consumos y quedarse a la espera del reintegro que tentarse con esto”, evaluó Miguel Kiguel, titular de la consultora EconViews.

La preocupación de Kiguel es otra: “Que se enamoren de esta calma y se tienten a volver a bajar las tasas y usar el dólar como ancla porque, de ser así, en pocos meses volvemos a la situación previa”, advierte.

Ese riesgo podría potenciarse por los beneficios que obtuvieron los que se animaron a apostar contra el dólar hace un mes. “Con el plazo fijo al 24% anual y el dólar en retroceso, los que vendieron billetes para colocar pesos a tasa tendrán abierta la posibilidad de recomprar más dólares apenas saquen cuentas o perciban que la situación puede cambiar”, advierten

Ayer otra señal mostró que la calma bien puede ser transitoria. Tras haber reducido el ritmo de expansión monetaria a la mitad (de 40 a menos del 20%), el BCRA debió liberar al mercado $ 540 millones al no poder renovar el total de la deuda que le vencía ($ 3415 millones) y tener que abonar los intereses por los títulos que caducaron.

Por lo pronto, los “cueveros” y arbolitos se ilusionaban con que esta situación termine derivando en demanda hacia el mercado paralelo, ya que, tras la reapertura del cepo y la sequía de la plaza, la actividad se desplomó. “Siguen trabajando bien los que operan con los turistas, aunque les cuesta descargar esos billetes”, comentan. Ocurre que, tras el derrumbe de 6,2% que se anotó ayer, es la primera vez que el paralelo quedó más barato que el “dólar turista”.

MÁS COMPRAS DE “DÓLAR AHORRO”

En tanto, ayer la demanda del “dólar ahorro”, que había caído a un promedio diario de US$ 4,5 millones en las últimas jornadas con compras promedio de US$ 500 por individuo, se dinamizó de manera previsible en consonancia con el comienzo del mes y del cobro de salarios.

Se concretaron 21.711 operaciones que permitieron la compra de US$ 15,1 millones (el mayor monto desde el 5 de febrero) invirtiendo $ 118,6 millones. Pero se validaron un total de 34.918 operaciones (tercer número en importancia desde la reapertura del cepo), lo que eleva el potencial de demanda hasta los US$ 23,5 millones.

EL MERCADO DE CAMBIOS CERRÓ 2013 EN ROJO

Las operaciones en el mercado único y libre de cambios de las entidades autorizadas con sus clientes finalizaron el año 2013 con un déficit de US$ 8497 millones, revirtiendo en unos US$ 16.700 millones el superávit observado en 2012, de unos US$ 8250 millones. Según se desprende del balance cambiario al cuarto trimestre del año, publicado ayer por el Banco Central (BCRA), la compra de moneda extranjera por el uso de tarjetas de crédito en el exterior ascendió a US$ 2600 millones el año pasado, contra los US$ 1200 millones en 2012.

 

Comentarios

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *