Sorpresas en Melbourne: Novak Djokovic (2) y David Ferrer (3), eliminados

El último campeón se despidió del certamen tras caer en un partidazo: 2-6 6-4, 6-2 3-6 y 9-7  contra el suizo Stanislas Wawrinka.

El suizo Stanislas Wawrinka dio la gran sorpresa de la jornada al derrotar al serbio Novak Djokovic por 2-6, 6-4, 6-2, 3-6 y 9-7 en cuatro horas, y alcanzar por primera vez las semifinales del Abierto de Australia.

En el último partido de la jornada y ante el mítico Rod Laver, que acudió a presenciar los dos encuentros que cerraron el día, Wawrinka consiguió derrotar al número dos del mundo, romper su racha de 28 partidos consecutivos ganados desde que “Nole” perdió la final del Abierto de EE.UU. y vengar la derrota que el serbio le infligió el pasado año en los octavos de final aquí mismo, en un duelo también épico que terminó como el cuarto más largo de su historia.

Los dos jugadores disputaron un intenso partido a cinco sets. En enero de 2013 se impuso Djokovic con 12-10 en el quinto tras 5 horas y dos minutos de juego, pero esta vez fue Wawrinka el que se llevó la victoria.

Ahora el suizo de 28 años disputará la segunda semifinal de un torneo de Grand Slam en su carrera, tras la que jugó en Estados Unidos en 2013.

Por otra parte,  El checo Tomas Berdych eliminó hoy al español David Ferrer y avanzó por primera vez en su carrera a las semifinales del Open de Australia.

Número siete del mundo, el checo se impuso 6-1, 6-4, 2-6 y 6-4 al tercero del ranking mundial, que volará de regreso a Europa para integrarse al equipo de Copa Davis de su país, para el que será hoy oficialmente convocado.

Nada hacía presagiar que Ferrer, un jugador siempre combativo hasta el límite de sus fuerzas, cediera en tres sets, pero el partido parecía decidido de esa guisa porque Berdych se mostró inabordable en las dos primeras mangas, tal y como ha hecho en los anteriores encuentros en los que no había cedido un solo set. Pero la reacción de Ferrer apareció para complicarle la victoria.

David, semifinalista dos veces en Melbourne, tuvo incluso la posibilidad de forzar el quinto parcial de haber aprovechado varios puntos de rotura en el cuarto, pero no era su tarde.

El de Javea cometió varios errores impropios de él y aunque salvó una bola de partido no pudo con la segunda, y el checo sentenció con su servicio en el décimo juego. Después Tomas reveló al público que jamás había logrado ganar un partido en la Rod Laver Arena, templo maldito para él, que hoy dejó de serlo al lograr la quinta victoria sobre el español en doce encuentros.

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