El duro presente de los ‘Wachiturros’

En 2011 Los Wachiturros irrumpieron en la escena tropical argentina a través del ciclo Pasión de Sábado y generaron un verdadero furor entre los jóvenes con un look no exento de polémica y su particular estilo de baile. Brian Romero, uno de los fundadores de la banda, le aseguró a Clarín cómo hicieron para “cocinar” un éxito en tan solo una semana pero también reclamó que los seis integrantes cobraron migajas en comparación con los que realmente se facturó con su imagen.

A nosotros nos estafaron de una manera que ni te imaginas“, dijo Romero. “La plata que nos sacaron… A nosotros nos daban dos mangos, brother. Cuando nos dimos cuenta era bastante tarde“, agrega, en referencia a los cientos de shows que brindaron durante los tres años en los que fueron furor en los boliches no solo de la Argentina sino también en Europa, donde realizaron una gira.

Es que si hay algo que caracterizó a Los Wachiturros a lo largo de su efímera trayectoria fue el vértigo. Romero contó que Javier Fernández, conocido como “Bazooka” y representantes de bandas como Mc Caco, El Retutu, Chimpan-C, los contactó a él y a su amigo Leonel Lencias en un boliche. A la semana estaban bailando en Pasión de sábado con su particular estilo y a la siguiente ya habían formado su banda propia a instancias de los hermanos Pablo y Adrián Serantoni, tras contratar a Gonzalo Muñoz, Lucas “Kaka” Caballero, Simón Samuel Gaete y Emmanuel Guidone, más conocido como DJ Memo.

El hit de la banda, Tirate un paso, fue compuesto por el propio Bazooka, que copió un tema del reguetonero portorriqueño Rey Pirín y le cambió la letra sin más. Cuando la canción se hizo conocida en Latinoamérica, el autor original demandó al productor en nada menos que un millón de dólares.

Lamentablemente no lo tomaba como un trabajo, era como ‘voy a bailar, a hinchar las bolas´”, recordó Romero, en referencia a la infinidad de boliches que recorrían cada noche. “Nos pagaban dos o tres mangos, nosotros contentos y ellos se llevaban toda la plata. Se habrán llenado los bolsillos“, se lamentó frente al cronista del matutino.

Brian contó que trató de seguir lo más que pudo el ritmo frenético de 10 shows por noche hasta que dijo basta. “Mis viejos me decían ‘no seas boludo, dale que el tren pasa una sola vez’”, recordó, y contó que dijo ‘basta’ porque “sabía lo que venía después”.

En la actualidad, el ex Wachiturro se dedica a un emprendimiento de venta de cortinas y sábanas por Internet junto a su esposa, y también trabaja en una distribuidora de fiambres. Pero en su tiempo libre se dedica a rememorar sus épocas de fama grabando videos de Instagram en los que baila con su particular estilo de piernas abiertas y movimientos convulsivos con las manos.

Fuente: Ciudad Magazine

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