Su ex la golpeaba y lo apuñaló: absuelta

Él tenía 21 y ella 16 cuando uno de sus ocho hermanos le presentó a su amigo. Juntos, atravesaron un embarazo precoz perdido, dos nacimientos y un par de años de cárcel, entre peleas, separaciones y reconciliaciones. Desde que él volvió del penal a fines de 2012, el cuadro terminó de configurarse. Él a trabajar y ella en casa, con permiso para salir solo si era de a dos.

Las denuncias por agresiones se sucedieron hasta que ella, a fines de 2013, luego que él la golpeara y tomara del cuello, decidió irse a casa de su madre, con sus dos hijas. En el verano de 2014, después de una larga pelea, él se las llevó al cumpleaños de la abuela, su madre. En plena noche, ella se arrepintió y las fue a buscar, con un cuchillo escondido entre su ropa. Discutieron y se lo clavó tres veces en el pecho. Ayer, volvieron a verse las caras en Tribunales. Ella libre, pero acusada de tentativa de homicidio agravada por el vínculo. Él, como víctima y otra vez preso, ahora por violar una restricción de acercamiento.

Sobre ese intrincado cuadro familiar y su consecuencia violenta deberá fallar hoy, una vez que se oigan los alegatos, el jurado de 12 hombres y mujeres que ayer escuchó, absorto, ambos testimonios, los de especialistas y familiares. Cintia Vanesa Núñez (26) justificó que en la madrugada del 2 de febrero de 2014 llevaba un arma blanca porque temía un ataque, pero no dio explicaciones sobre por qué le dijo al remisero que la llevó desde su casa en Ingeniero White, que la esperara a dos cuadras.

Él, José Luis Sardiña (31) apenas habló. En no más de 3 minutos, negó haberla golpeado y no quiso contar cómo fue el ataque ni quién se lo había hecho. “Ni idea” respondió, casi inaudible, cuando el fiscal le preguntó por qué lo había apuñalado. “Ya lo dije en la comisaría” respondió el hombre, visiblemente incómodo y como arrepentido. Un hermano relató cómo tuvo que sacarle de encima a Cintia para que no le diera más cuchilladas. Ayer, en plena audiencia, ella casi se desmaya.

Para el perito psicólogo Germán De Prada, en la personalidad de Núñez “hay indicadores compatibles con los de las mujeres sometidas a situaciones de violencia”. No advirtió fabulaciones en su relato y justificó su reacción furibunda en una acción previa que la determina. “En situaciones traumáticas y de terror, afloran los desbordes” explicó el especialista.

La asistente social Patricia De la Mata constató las varias denuncias por agresiones que la mujer había realizado en la policía, algunas de las cuales ocurrieron delante de las hijas de la pareja, hoy de 9 y 5 años. Al salir del penal, él estaba alterado, nervioso y tenía muchos celos” concluyó la perito oficial para quien el caso encuadra perfectamente en los cuadros típicos de violencia de género.

Hoy, un jurado compuesto por vecinos de Bahía y la zona la absolvieron. (Clarín y De La Bahía Noticias)

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