Bariloche volvió a hacer historia con una barra de chocolate de 222 metros
Bariloche vivió uno de los Viernes Santos más memorables de su historia al desplegar una barra de chocolate de 222 metros, la más larga del mundo, y superar su propio récord.
Todas las chocolaterías artesanales de la ciudad se unieron al esfuerzo colectivo y aportaron materia prima, maquinaria y el conocimiento de sus maestros chocolateros para crear la monumental golosina.
Sobre una larga cinta de papel aluminio, los maestros chocolateros vertieron el chocolate fundido en sus cuatro variedades —frambuesa, blanco, negro y amargo— y lo completaron con una selección de toppings: maní, nueces, almendras, pistachos y cereales.
Tras pocos minutos de solidificación, favorecida por el frío del atardecer patagónico, comenzó el reparto entre el público.

