Fuerte reclamo del jefe de la Armada por la falta de personal y equipamiento
Frente al ministro de Defensa, Carlos Presti, durante el acto por el Día de la Armada, el almirante Juan Carlos Romay remarcó la necesidad de tener una “conciencia marítima” para el control de las aguas y aseguró que “sin estrategia, sin inversión y sin conciencia ciudadana, esa riqueza se pierde”.
En su discurso, el jefe de la institución remarcó que el mar es clave para la soberanía, la economía y la seguridad nacional, ya que más del 90% del comercio exterior argentino se realiza por vía marítima.
En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de adquirir equipamiento y tecnología ante la creciente tensión internacional — desde el Golfo Pérsico hasta el Mar Rojo— que demuestra la vulnerabilidad de las rutas marítimas globales y el impacto que eso puede tener en la Argentina.
“La vida y la grandeza de la República Argentina dependen principalmente de su intercambio comercial”, señaló en un tramo y remarcó la necesidad de tener una “conciencia marítima” para el control de los 4.700 kilómetros del litoral nacional, en los que se extiende la Zona Económica Exclusiva de casi un millón de kilómetros cuadrados y una proyección frente a la Antártida frente a la cual navegan cantidad de buques extranjeros.
“Sin estrategia, sin inversión y sin conciencia ciudadana, esa riqueza se pierde”, advirtió.
Además, reclamó en la fuerza inversión en tecnología en un mundo donde las guerras y conflictos actuales, como la de Rusia en Ucrania y la de Oriente Medio, no ha hecho más que incrementar la industria militar ya sea para el enfrentamiento o la preservación del territorio nacional, como lo buscan hacer incluso vecinos de Argentina como Brasil y Chile.
Romay afirma que la Argentina posee uno de los espacios marítimos más extensos y estratégicos del planeta, pero denuncia que existe una falta histórica de “conciencia marítima”, inversión y presencia estatal sostenida.
El discurso planteó varios pedidos concretos, empezando por “una mayor inversión militar sostenida, especialmente para mantenimiento, modernización y actualización tecnológica de buques y sistemas”. También “fortalecer la industria nacional de defensa, para reducir dependencia externa y garantizar autonomía estratégica”, y “desarrollar tecnología de vigilancia marítima, inteligencia, guerra electrónica y ciberseguridad”.
El jefe naval enfatizó la necesidda de “incrementar la presencia física de la Armada en el mar”, frente a buques extranjeros y actividades ilegales en la Zona Económica Exclusiva.
Recordó que “el mar se controla estando en el mar” y que la ausencia de presencia naval puede traducirse en pérdida de soberanía sobre recursos estratégicos como pesca, energía e infraestructura offshore. También remarcó que la disputa geopolítica ya no pasa sólo por cantidad de barcos, sino por capacidad tecnológica, control de información y vigilancia. (Diario Clarín)

