martes, septiembre 29, 2026
Internacionales

Un informe muestra que casi un tercio de contenidos sobre longevidad en redes no tiene respaldo científico suficiente

El 31 por ciento de los contenidos sobre longevidad y envejecimiento publicados en español en las redes sociales difunden promesas sin respaldo científico suficiente, según ha evidenciado un informe de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL) y el Instituto #SaludsinBulos.

Según el estudio, los mensajes sobre los aspectos protagonistas alojados en publicaciones de alta visibilidad en ‘TikTok’, ‘Instagram’ y ‘YouTube’ durante el último mes realizan promesas sin evidencia, exageran de forma relevante lo que el respaldo científico permite concluir o son simplificaciones de cuestiones complejas.

“En los últimos años, la longevidad se ha convertido en tendencia y eso ha atraído a cientos de supuestos expertos sin suficiente formación científica o experiencia clínica que hacen afirmaciones gratuitas sin ninguna evidencia, como que es posible revertir el envejecimiento, algo que ninguna intervención ha demostrado en humanos”, ha explicado al respecto el presidente del Comité Científico de la SEMAL, el doctor Manuel J. Castillo.

Por su parte, el coordinador del Instituto #SaludSinBulos, Carlos Mateos, ha manifestado que los hechos reales “se exageran o distorsionan hasta convertirlos en falsos, con una motivación económica en la mayoría de ellos”. De hecho, existen dos estudios independientes que muestran que los mayores son el grupo más expuesto a la desinformación sanitaria.

Un análisis con datos reales de navegación de una muestra en Estados Unidos, publicado en la revista especializada ‘Nature Aging’, muestra que la exposición a contenidos de salud de baja credibilidad aumenta con la edad y no depende únicamente del volumen de consumo. Además, un metaanálisis publicado en la revista ‘Journal of Health Psychology’ cifra una prevalencia del 47 por ciento de desinformación sanitaria entre mayores, superior a las estimaciones previas, aunque las intervenciones para corregirla resultan eficaces.

REVISIÓN EXPLORATORIA SOBRE 70 PUBLICACIONES

Ahora, la revisión exploratoria realizada sobre 70 publicaciones recuperadas mediante un protocolo de búsqueda predefinido y con un umbral mínimo de visibilidad ha expuesto que, de las que no cuentan con evidencia, el 45 por ciento se enmarcan en la promesa de frenar o revertir el envejecimiento con afirmaciones como que ‘es posible vivir más de 100 años’, ‘dejar de envejecer en 15 años’ y llegar a los 80 ‘con la salud de los 20’.

Mientras, el 23 por ciento habla de suplementos, moléculas y tratamientos y de los efectos ‘anti-aging’ atribuidos a NAD+, resveratrol, NMN, péptidos o berberina, y la capacidad de desintoxicación. Además, el 27 por ciento utiliza titulares sensacionalistas o extrapolados, y el 5 por ciento restante emplea el concepto de edad biológica, un test o una app como prueba de rejuvenecimiento.

“La investigación sobre los mecanismos del envejecimiento es real y muy activa, pero un mecanismo plausible no es un tratamiento demostrado, un biomarcador no es un resultado clínico y un hallazgo en animales no equivale a un beneficio en personas”, ha subrayado Castillo, quien ha añadido que “el problema más frecuente no es inventar desde cero, sino estirar ciencia real”, lo que “confunde al público y puede alejar a las personas de hábitos con evidencia sólida”.

El estudio, que también muestra que el 68 por ciento de los protagonistas de los contenidos problemáticos se presentan como médico o científico, señala que en el 32 por ciento la promesa se vincula a un producto o servicio de pago. En cuanto a las plataformas, el 55 por ciento de las piezas se han publicado en ‘YouTube’, mientras que en ‘Instagram’, un 32 por ciento. y en ‘TikTok’, un 9 por ciento.

Por todo ello, los autores del informe, que han recordado que del 1 al 3 de octubre se celebrará el 26º Congreso de la SEMAL, han expuestos señales de alerta, que se basan en promesas sobre el freno, la reversión o la cura del envejecimiento; el uso de una cifra de edad biológica de un test o una app como prueba de rejuvenecimiento; la cita de una persona que haya ganado el Premio Nobel, una universidad o ‘estudios’; un titular que promete más de lo que se explica en el contenido; y una promesa que termina en un producto, curso o retiro.

Comentarios