De no creer: La familia de un represor impidió una extracción de ADN

El magistrado citó a la joven para una toma de sangre pero ella se resistió, optó por desnudarse y armó un escándalo en Comodoro Py.

Para evitar la extracción de ADN de una joven sospechada de ser hija de desaparecidos, la familia del represor cordobés Ernesto “Nabo” Barreiro, jefe de los torturadores del centro clandestino de detención cordobés La Perla, armó un escándalo en Comodoro Py que incluyó gritos y carteles contra el juez federal Ariel Lijo, quien lleva la causa.
La joven fue anotada como hija biológica del represor y su mujer, Ana Maggi de Barreiro. Las sospechas sobre su origen comenzaron a partir de la presentación voluntaria de la joven en Abuelas de Plaza de Mayo con dudas sobre su identidad, aunque el proceso de identificación no prosperó porque luego se arrepintió. A partir de ese momento, Abuelas realizó una denuncia penal para que se investigara si era hija de desaparecidos.
Ayer la joven se presentó en el juzgado de Lijo, quien lleva la investigación penal, luego de que un allanamiento realizado en su domicilio en julio pasado no rindiera sus frutos, ya que las muestras obtenidas estaban contaminadas.
En el juzgado había personal del Banco Nacional de Datos Genéticos y de la Comisión Nacional para el Derecho a la Identidad (CONADI) con intenciones de tomar la muestra genética. La joven llegó acompañada de su madre, Ana Maggi, muy cercana a Cecilia Pando. En el momento de la extracción comenzó a gritar, se sacó la bombacha, la tiró en el juzgado y salió corriendo por el pasillo del tercer piso de Comodoro Py.
Afuera del juzgado, un grupo de personas sostenía un cartel que decía “vayan a cazar narcos en lugar de sacarle la bombacha a las hijas de militares presos políticos”.
Las fotos de la joven semidesnuda no tardaron en aparecer en medios afines para completar el escándalo mediático y embarrar la causa judicial. Inmediatamente aparecieron los carteles contra Lijo: “Juez prevaricador, socio del negocio de los derechos humanos y el poder vindicativo K, responsable de la persecución a familiares de militares presos políticos”, señalaban los afiches.
“La extracción es un procedimiento previsto por la ley y es lo que corresponde hacer. Se intenta aplicar la ley pero hay gente que no le gusta. En la enorme mayoría de los casos, las personas comprenden la situación y acceden voluntariamente. Estamos haciendo cientos de procedimientos y son contados los casos en los que las personas no acceden. Situaciones escandalosas como esta son muy excepcionales”, explicó a este diario Pablo Parenti, titular de la Unidad fiscal especializada en casos de apropiaciones.
Barreiro en este momento se encuentra acusado en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad en La Perla, Córdoba, donde entre 1976 y 1979 fue una de las principales autoridades. El militar retirado tiene un curriculum frondoso. En 1987 el “Nabo” se acuarteló al ser requerido por la justicia y se convirtió en uno de los voceros del levantamiento carapintada de Semana Santa. Beneficiado por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, huyó del país y fue extraditado desde Estados Unidos en 2007. Su esposa, Ana Maggi, es integrante del a Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina (AFyAPPA) que conduce Pando. Recientemente protagonizó otro escándalo al ingresar al juicio oral de Córdoba como periodista y sacar fotografías a los abogados querellantes con el objetivo de intimidarlos. «

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