Familiares de Ludmila están desesperados

La mamá de la adolescente de 15 años que desapareció de su casa en Tortuguitas hace una semana habló. “Creemos que no está sola y que no se fue voluntariamente”,aseguró preocupada Isabel.

La sonrisa de Ludmila di Venuta está intacta allí, en esa foto que se reproduce en los medios de comunicación y en pancartas pegadas por doquier. Pero su familia quiere poder disfrutar de la alegría en vivo. De tenerla y tocarla, algo que es imposible hoy, día que se cumple una semana de la desaparición de la adolescente.

Para intensificar la búsqueda y demostrar que los brazos están más arriba que nunca, amigos y familiares realizarán una marcha frente al colegio Nuestra Señora de Fátima, en Tortuguitas.

Isabel atendió ni bien sonó el teléfono. “¡Hola!”, exclamó de manera desesperada. Los siete días de ausencia de su hija la mantienen en un estado desolado. Reconoce estar fuera de sí, aunque eso no le impide seguir buscándola por todas partes. “No sabemos nada”, dice la mujer.

De todas maneras, los datos certeros no son pocos, ya que hay detalles en los cuales los investigadores están haciendo foco, sobre todo una nota ¿escrita por Ludmila? que estaba sobre la mesa del comedor.

“Ahí dice que se va a ir por un tiempo. Que nos quiere mucho y que nos cuidemos, pero no es su vocabulario ni la letra de ella”, siguió Isabel.

Otro dato de investigación es que al lado del escrito había un sobre con más de $200. “No era de salir. Sus salidas esporádicas eran a cumpleaños de 15 de amigas, pero siempre se la llevaba y se la iba a buscar. En ese sentido cumplía horarios de manera muy estricta”, agregó la mujer.

“De la casa falta una valija muy grande y pesada, por eso creemos que no está sola y que no se fue voluntariamente. La tiene que haber sacado con alguien”, puntualizó Isabel.
Cabe recordar que la joven de 15 años está desaparecida desde el miércoles de la semana pasada. Ese día, sus padres viajaron desde Tortuguitas hacia Capital Federal para controles médicos y al regresar a su casa la adolescente no estaba.

Lo último que se sabe es que fue al colegio Nuestra Señora de Fátima y que luego se tomó el tren en la estación de Manuel Alberti, como fue constatado cuando se revisaron las filmaciones de las cámaras de seguridad del lugar.

Sin novedades, este miércoles realizarán, a partir de las 18, una marcha en la puerta del establecimiento. Ludmila tenía un celular, pero está apagado desde el miércoles a la tarde. La última comunicación fue con su mamá, cuando le mandó un mensaje diciendo que estaba a bordo del colectivo que la llevaba a su casa. La denuncia quedó asentada en la comisaría 4ª de Manuel Alberti. Anoche, por su parte, se presentó el fiscal que ya puso a observar las imágenes de las cámaras y a buscar testigos.

Fuente: Crónica.com

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