Golden State dio el golpe y está a un paso de salir campeón

Fue 104 a 91, con 37 puntos de Curry (17 en el ultimo cuarto). Golden State lidera la final 3 a 2. Ahora viajaran a Cleveland para ver si pueden cerrar este próximo martes, el anillo.
 
Las Finales de la NBA habían tenido de todo, pero todavía faltaba algo: una actuación de MVP de Stephen Curry. Si bien había ayudado para que su equipo lograra dos victorias, el más valioso de la temporada aún no había mostrado su mejor versión. Bueno, no pudo haber elegido un mejor momento para hacerlo. El quinto partido de la serie, vital por donde se la mire, tuvo el sello del mejor. El base de Golden State explotó en el último cuarto y anotó 17 de sus 37 puntos para destrabar la paridad y darle la victoria a los Warriors por 104-91 ante unos Cavaliers de un titánico LeBron James. El conjunto de Oakland se puso 3-2 y el martes puede coronarse campeón en Cleveland.
El comienzo fue bastante malo de los dos lados, pero Golden State se activó a su manera. Cleveland perdió cinco pelotas y los locales metieron seis puntos corriendo para ponerse 8-2 en 5 minutos. Parecía que los Warriors volvían a imponer su ritmo intenso, pero Blatt sacó a Mozgov y ajustó para jugar también con una formación baja. Pero claro, a su manera. Los Cavs bajaron los tiempos y lo llevaron a su terreno chato y de posesiones largas. En esa onda, LeBron dominó y JR Smith entró en su buena versión (8 puntos, dos triples). La energía de Green (10) le alcanzó al dueño de casa para igualarlo (22-22).
Smith siguió encendido, clavó dos bombazos más y la visita sacó una buena luz (37-30 a los 17 minutos). Pero Curry acomodó con dos triples y a partir de ahí reinó la paridad. Al MVP se le sumó un gran ingreso de Barbosa (9) y el trabajo silencioso de Iguodala (7 pases gol y 6 recobres). Los Cavaliers, por su parte, fueron Deportivo LeBron. El Rey, quien apenas descansó 26 segundos en el primer tiempo, manejó todo y sumó 20 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias, participando en 16 de las 17 conversiones de campo de su equipo. Al descanso, ventaja mínima para los de Kerr (51-50) tras 12 cambios de liderazgo y seis igualdades.
El ritmo siguió siendo el mismo tras el descanso. Lento, pero con muchísima intensidad. A los dos les costó todo y la paridad fue constante. LeBron James estuvo bastante más contenido (sólo 4 puntos y una asistencia en el tercero), y su equipo lo sintió un poco. Curry tuvo apariciones puntuales, Iguodala siguió haciendo de todo y Barbosa volvió a entrar picante para tomar un valiosa ventaja de seis puntos (73-67).
Claro que, tras poco más de un minuto de descanso en el cierre del tercero, James regresó en el inicio del último y volvió a ser el líder supremo de su equipo. La única manera que los Cavs parecían tener para anotar era a través del Rey. Y él contestó. Posteado, penetrando, desde afuera. Los hizo de todas maneras. Pero claro, Curry también estaba del otro lado. Y clavó una bomba que fue seguida de otra de Thompson y los Warriors se pusieron 85-80 a 6m47 del final. LeBron, jugando solo, volvió a arrimar a la visita, pero llegó la embestida final de Golden State: triple de Iguodala más una conversión peleando contra todos, y momento MVP de Curry, con un golazo en penetración y un hermoso triple para sacar 10 (96-86) a 2m44 del final. Y el propio Steph le puso el moño con otro bombazo larguísimo.
Curry clavó 17 de sus 37 puntos en un último cuarto maravilloso. Terminó con 6-10 dobles, 7-13 triples y 4-4 libres, más siete rebotes, cuatro asistencias y dos robos en 42 minutos. Iguodala (17, 8 recobres, 7 pases gol y 3 recuperos) y Green (16, 9 y 5) fueron sus mejores laderos.
Del otro lado, LeBron James jugó por todos: segundo triple doble de la serie, con 40 tantos (15-34 de cancha), 14 rebotes y 11 asistencias en 45 minutos. Descomunal, pero a medida que pasaron los minutos fue teniendo cada vez menos ayuda hasta convertirse en una dependencia extreman para los Cavs, ya que el resto de los jugadores no tuvo ni el juego ni el carácter para dar un paso al frente sin pasar por el Rey. Tal es así que de las 32 conversiones de campo de Cleveland, 26 tuvieron participación directa de LBJ (15 anotaciones y 11 asistencias).
Como nunca antes en la serie se vio a un jugador haciendo fuerza prácticamente solo contra un equipo. Así, es una misión casi imposible para LeBron. Sobre todo si el equipo de enfrente tiene a un tal Stephen Curry, quien atendió el llamado a tiempo para quedar a tiro de la gloria.

 

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