Problemas, problemas y mas problemas

Una orden política sacó a Zanni de la presidencia de la CABB

El santiagueño Zamora, presidente del Senado, lo convenció de que no podía pelearse con la Generación Dorada.

La crisis del básquetbol argentino está muy lejos de llegar a su fin. Luego de que a fines de la semana pasada, los jugadores del seleccionado, encabezados por los referentes de la Generación Dorad a, reclamaron un cambio profundo en la Confederación Argentina, el domingo había trascendido que Daniel Zanni renunciaría a su cargo de presidente. Ayer por la tarde, en una conferencia en la sede de la organización, el dirigente afirmó que seguiría en el cargo. Pero tres horas más tarde, a raíz de una conversación con Gerardo Zamora, actual presidente provisional del Senado de la Nación, decidió dar un paso al costado, contradiciendo sus propias palabras.

“Aprovecho para pedirles a los jugadores que trabajen con la cabecita puesta en el Mundial de España, porque estamos nosotros para solucionar los problemas”, afirmaba Zanni alrededor de las 16. Frente a un grupo numeroso de periodistas y acompañado por los presidentes y representantes de varias Federaciones Nacionales, el santiagueño aseguraba que seguiría en su cargo y negaba haberle confirmado el domingo su renuncia al diario Olé.

Tras la conferencia, una cosa parecía clara: ni Zanni ni la dirigencia estaban dispuestos a ceder ante la presión del los jugadores, más allá de que planeaban convocar a una Asamblea Extraordinaria para proponer una reforma del estatuto y llamar a nuevas elecciones una vez concluida la auditoría, en la que el equipo de la Universidad de Buenos Aires comenzaría a trabajar hoy.

Unas cuantas horas más tarde de haber afirmado que seguiría trabajando para “profesionalizar y poner en orden una CABB que no está bien”, el santiagueño presentaba su renuncia. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? Según trascendió, un llamado de Zamora, ex gobernador de Santiago del Estero, quien no vio con buenos ojos que Zanni, subsecretario de Deportes de su provincia, se embarcara en un enfrentamiento con los referentes históricos de la Generación Dorada .

El día había comenzado movido porque por la mañana la Inspección General de Justicia allanó la sede de la CABB para revisar los documentos de la institución. “Están actuando de oficio en base a las noticias de las últimas dos semanas. Tienen obligación de tomar conocimiento y tratar de analizar la situación institucional y contable de la organización”, explicaba durante la conferencia de prensa la contadora Miriam Costa, integrante de la Comisión Revisora de Cuentas de la Confederación Argentina del Deporte.

Y aunque muchos vieron en ese accionar de la justicia el primer paso hacia la intervención, Gustavo Cultraro, asesor jurídico de la CABB, aseguraba: “No hay ningún motivo jurídico para que se intervenga la Confederación, no hay riesgo de que eso ocurra”.

Sin embargo, con la renuncia de Zanni sobre la mesa, el fantasma de la intervención volvió a aparecer. Es que tras la salida del santiagueño, quien debería asumir al frente de la CABB sería Ricardo Siri, actual vicepresidente primero, quien perdió la elecciones a principios de abril con Zanni. Y el chaqueño, quien asumió interinamente la presidencia tras la renuncia de Germán Vaccaro en abril, tampoco cuenta con el respaldo de los jugadores ni de la Secretaría de Deportes de la Nación a cargo de Carlos Espínola, que tomó cartas en el asunto y está convencida de la necesidad de un cambio profundo en la institución.

Con más dudas que certezas culminó la jornada de ayer en la CABB. A sólo 31 días del Mundial de España, la cita deportiva más importante del año, el básquetbol argentino sigue sumido en una crisis económica e institucional, que lejos de solucionarse, parece agravarse cada vez más.

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