Alzheimer: los 3 alimentos que recomiendan los médicos para no perder la memoria
Lo que consumimos no solo repercute en nuestro cuerpo, también influye directamente en la salud de nuestra mente. Un estudio reciente del Instituto Glenn Biggs de Alzheimer, en colaboración con la Universidad de Boston, reveló que las dietas inflamatorias pueden aumentar hasta en un 84% el riesgo de deterioro cognitivo.
Los investigadores evaluaron este impacto a través del Índice Inflamatorio Dietético (DII) y comprobaron que, cuanto mayor es la inflamación generada por los alimentos, mayor es la probabilidad de sufrir pérdida de memoria. De ahí la importancia de mantener una alimentación equilibrada y rica en nutrientes esenciales.
Alimentos que protegen el cerebro
La clave para cuidar la salud cerebral está en elegir alimentos antiinflamatorios, capaces de reducir la producción de sustancias que dañan las neuronas. Entre los más recomendados se destacan:
– Verduras de hoja verde oscuro (espinaca, kale): aportan antioxidantes y vitaminas.
– Frutos rojos (arándanos, frutillas): ricos en flavonoides que favorecen la memoria.
– Frutos secos (nueces, almendras): fuente de ácidos grasos omega-3.
También se aconseja incorporar aceite de oliva extra virgen, pescados grasos (salmón, sardina) y legumbres.
Alimentos que favorecen la inflamación y aumentan el riesgo de demencia
En el extremo opuesto, ciertos productos potencian la inflamación cerebral y elevan el riesgo de demencia:
– Carnes procesadas: salchichas, embutidos, fiambres.
– Azúcares añadidos: gaseosas, golosinas, pastelería industrial.
– Grasas saturadas y frituras.
– Harinas blancas y ultraprocesados.
Un estudio internacional con más de 130.000 adultos demostró que consumir solo dos porciones semanales de carne procesada puede incrementar un 14% el riesgo de demencia.
El papel del Índice Inflamatorio Dietético (DII)
El DII clasifica los alimentos según su capacidad de provocar o reducir inflamación:
– Proinflamatorios: grasas saturadas, harinas refinadas, azúcar y exceso calórico.
– Antiinflamatorios: fibra, omega-3, vitaminas A, C, D y E.
Según los expertos, un aumento de un punto en este índice puede elevar un 21% el riesgo de demencia y un 20% el de Alzheimer.
La dieta MIND: protección contra el deterioro cognitivo
La dieta MIND, desarrollada por la Universidad Rush y Harvard, combina lo mejor de la dieta mediterránea con un enfoque específico en la salud cerebral. Se basa en alimentos que nutren las neuronas y ralentizan el envejecimiento cognitivo. Sus pilares son:
– Vitamina E
– Ácidos grasos omega-3
– Flavonoides y carotenoides
– Folate y antioxidantes
Un estudio publicado en Neurology con más de 14.000 participantes reveló que seguir esta dieta reduce significativamente el riesgo de deterioro cognitivo, especialmente en mujeres.

