El Rojo sigue soñando

Independiente le dio vuelta un partido increíble a Douglas y se llevó tres puntos de oro de Pergamino. Insúa -de chiripa- y Penco marcaron los goles del equipo de De Felippe, que no se quiere bajar de la pelea.

¡Vive! ¡Independiente vive! En una noche altamente emotiva, le dio vuelta un partido increíble a Douglas Haig y se trajo tres puntos de oro desde Pergamino. Cuando parecía que se despedía del ascenso, le permitieron volver a meterse en la pelea. Respirá, Rojo. Respirá profundo.

A este Independiente le encanta caminar al borde del abismo. Lo disfruta. Tambalea entre la vida y la muerte, el ascenso y otra temporada en la BN, la gloria y el desengaño. Transita por el campeonato como si fuera uno más, uno cualquiera, sin darse cuenta de que cada partido que pasa está más cerca de darse el golpazo. Y cuando el golpazo llegue no hay vueltra atrás.

Este lunes le metieron un cross al mentón. Que esta fecha Independiente no haya besado la lona es una cuestión religiosa: en Pergamino Independiente tuvo un dios aparte. Un dios que le permitió llegar al empate cuando menos lo merecía, dándole el envión necesario para que, de arremetida, le arrebatara los tres puntos a Douglas, que en condición de local había perdido un solo partido en el campeonato.

El milagro llegó a través de Penco, quien empujó a la red un centro de Pisano en la salida de un tiro libre. Fue el 2-1 de Independiente, que en diez minutos consiguió dar vuelta el resultado. La realidad, sin embargo, fue otra. Una que dejó al desnudo el gesto que hizo Insúa en el festejo del primer gol, el del empate parcial, el del renacimiento.

La suerte le dio una vida más en Pergamino: es hora de que la aproveche.

 

Comentarios

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Message Us on WhatsApp