Ginóbili se puso 1 a 0 arriba

Ginóbili se recuperó de un mal primer tiempo con una gran segunda mitad y San Antonio se puso 1-0 en la final del Oeste ante el Thunder. Pero la historia dirá que Manu-Parker-Duncan se convirtió en el trío con más triunfos en playoffs (110).

Manu es así. Puede venir de una serie floja, como la que tuvo ante Portland. O de un mal primer tiempo, como le pasó anoche. Pero cuando más lo necesitan, más aporta. Anoche, tras un primer tiempo con claro dominio, Oklahoma amenazó en el tercer cuarto y llegó a pasar al frente. Ahí, justo en el peor momento, apareció Ginóbili. Pero él tiene la mentalidad y lucidez para olvidarse de lo negativo y concentrarse en lo que viene. Y para leer lo que le presenta el rival. Así fue tomó el control. Paró el ritmo visitante y condujo a los Spurs al camino que más le conviene. El último cuarto, con Manu ya encendido, volvió a ser paliza y San Antonio se llevó el primero de la final del Oeste por 122-105. Para los Spurs, fue la primera victoria ante el Thunder en la temporada tras el 0-4 en la fase regular. El 2º es el miércoles, otra vez en Texas, desde las 22.

El bahiense cerró con 18 tantos (4-8 dobles, 3-4 triples y 1-1 libre), tres pases gol, dos rebotes y un robo en 27 minutos. Pero además, con Parker y Duncan, se convirtió en el trío con más triunfos en playoffs. Igualó los 110 de Magic-Cooper-Jabbar. Y, en una noche especial, también pasó a ser el quinto triplero de la historia (270 en postemporada) al superar a Billups y quedar detrás de Derek Fisher.

Los Spurs avasallaron a Oklahoma en el comienzo del partido hasta sacarle 11 puntos. En el 20-9 a los 8 minutos fue clave la ausencia de Serge Ibaka en la visita (afuera de playoffs por su lesión en el gemelo izquierdo). El local atacó la pintura y allí encontró espacios y comodidades. Duncan sumó 12 puntos y el equipo tuvo 9-12 en la pintura. Pero, con los cambios y mayor tranquilidad, la visita se cerró mejor y el local a sólo le quedaron los tiros perimetrales. Durant apareció (10) tras ser bien controlado por Leonard y Oklahoma pasó del 16% de campo al 46% para terminar abajo sólo por tres en el cuarto inicial (30-27). Manu ingresó, pero sin puntería (0-2 de campo).

En el segundo parcial los dos equipos siguieron en ritmo, con mucha anotación. A mitad del período, con apenas 18 minutos jugados, los Spurs ganaban 50-43. En Oklahoma apareció el veterano Derek Fisher, con 11 puntos, como ladero de Durant (13). La mala noticia para los Spurs fue la lesión de Boris Diaw en el ojo izquierdo, por una manotazo del áspero Steven Adams.

Pero nada paró la maquinaria ofensiva texana. A Duncan, autor de 21 tantos en la etapa, se sumó el desequilibrio de Parker. No se notó la distensión grado 1 en los isquiotibiales. Sacó a pasear a los defensores hasta terminar con 12. San Antonio siguió aprovechando la baja de Ibaka, terminando con 40 puntos en la pintura, con 20-26 de campo. Además tuvo 62% de campo y si bien el Thunder anotó 59, quedó abajo por 67-59. Manu no anotó (0-3 de campo) pero aportó un rebote, una asistencia y un robo en 13m. Todo dentro de un PT de pistoleros.

Oklahoma demostró que tiene las armas para, en pocos minutos, dar vuelta un juego. Así lo hizo. Defendió con más agresividad, no permitió tantos espacios para Duncan ni en penetraciones. Y, del otro lado, despegó Russell Westbrook. Fueron corridas y 1 vs 1 para anotar 12 puntos. Así la visita pasó al frente por 76-75. Pero ahí surgió el bahiense. Tomó el control del juego, condujo al equipo y terminó el cuarto con nueve puntos. Así los Spurs metieron un parcial de 14-6 para ingresar al último ganando 89-82.

Ya en el último, todos se soltaron y el bahiense volvió para terminar de liquidar a Oklahoma con nueve tantos más. Así la tormenta fue de truenos y no de rayos. Gracias a Manu, otra vez.

Comentarios

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Message Us on WhatsApp