jueves, junio 25, 2026
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Venezuela se apura a rescatar a cientos atrapados en los escombros tras los dos sismos

Cientos de personas en Venezuela quedaron atrapadas bajo los escombros y muchas más seguían en paradero desconocido el jueves, después de que dos potentes terremotos causaron estragos en la capital, Caracas, y sus alrededores, dejando a miles de personas sin hogar.

Un terremoto de magnitud 7,2 sacudió el miércoles por la tarde una zona situada a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas, seguido, menos de un minuto después, de un sismo de magnitud 7,5, el más fuerte en más de un siglo, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

La catástrofe se abatió sobre un país que lleva años lidiando con una crisis económica que ha dejado gran parte de su infraestructura en un estado precario, lo que complicaba las labores de rescate y recuperación, y supone una prueba para el Gobierno interino del país, que recibía promesas de ayuda de la comunidad internacional.

Jorge Rodríguez, jefe de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, informó de que se habían confirmado al menos 188 fallecidos y que 200 personas estaban atrapadas.

Señaló que 1.520 personas resultaron heridas y que al menos 250 edificios habían sufrido daños o habían quedado destruidos.

La zona más afectada, el estado de La Guaira, cerca de Caracas, “se ha convertido en un área de desastre”, dijo la presidenta, y añadió que su Gobierno estaba colaborando con empresas para desplegar maquinaria pesada con el fin de acelerar las labores de rescate. El suministro eléctrico seguía siendo escaso el jueves.

El principal aeropuerto de Caracas, situado en La Guaira, fue cerrado el jueves tras sufrir daños. Las imágenes grabadas por testigos durante los terremotos mostraban escenas de pánico por el derrumbe de los techos.

En algunas zonas, los equipos de emergencia se afanaron entre los escombros de los edificios derrumbados durante toda la noche del miércoles y hasta bien entrado el jueves. En otras, los residentes denunciaron la falta de ayuda.

“Está bajo las placas y no hay maquinaria para sacarlo”, dijo Yamileth Jiménez, residente de La Guaira, cuyo hijo de 19 años se cree que está atrapado entre los escombros de su bloque de apartamentos de siete plantas. “Mi papá murió hace tres días; ahora pasa esto. Somos mi hijo y yo”.

Los equipos de rescate escaseaban en la capital costera del estado, donde los voluntarios excavaban con sus propias manos.

“Perdimos todo, no tenemos comida ni medicinas. Pudimos salir a tiempo y solo tenemos heridas leves (…) Esperamos que la ayuda llegue rápido”, dijo Pedro Pérez, de 64 años, propietario de un taller de tapicería, quien contó que había perdido su casa y su negocio y que se había visto obligado a salir a la calle con su esposa y sus hijos.

VECINOS EN LAS CALLES

Muchos venezolanos se encontraban en sus casas cuando la tierra se movió, porque era un día festivo. Los residentes huyeron de los edificios que temblaban y se agolparon en las calles mientras las estructuras se derrumbaban en Caracas y las zonas costeras cercanas.

“Cuando bajamos el escenario era de película, de terror”, dijo María Alejandra, una vecina de Caracas, que no facilitó su apellido

Las casas se derrumbaron cerca del epicentro del terremoto en Morón, una pequeña localidad costera del estado de Carabobo, donde no había agua ni electricidad. Tres niños se encontraban entre al menos ocho fallecidos en la zona, dijo a Reuters la alcaldesa Emily Riera.

Unas 200 familias que viven en un complejo residencial dañado en Morón estaban sacando las pertenencias personales a las que podían acceder, como colchones, televisores y lavadoras.

Algunos dijeron que se iban a quedar con familiares, y otros esperaban los refugios prometidos por el Gobierno.

Denis Sequera, de 47 años, contó que su nieta de cinco años ayudó a poner a salvo a su padre, de 79 años, cuando comenzaron las sacudidas, mientras ella ayudaba a su madre, de 70 años.

“Ella le decía a mi papá ‘abuelito, sal, la mano en la cabeza’. Ella fue quien sacó a mi papá al patio”, relató. “Dormimos afuera. Y ahora a esperar que nos ayuden, no dejo de pensar en esto”.

SE ESPERAN MILES DE FALLECIDOS

El USGS, que utiliza modelos predictivos para estimar el número de víctimas mortales, dijo que este probablemente ascendería a miles, con una probabilidad considerable de superar las 10.000. Una página web creada para localizar a las personas desaparecidas y difundida en la red social X por líderes de la oposición venezolana —muchos de los cuales se encuentran fuera del país— registraba a más de 41.000 personas como desaparecidas poco después de las 19.30 GMT. Reuters no pudo verificar estas informaciones.

El sismo de magnitud 7,5 fue el más fuerte del que se tenga registro en Venezuela desde 1900. El país se encuentra en el límite entre las placas del Caribe y de Sudamérica y ha sufrido terremotos devastadores, incluido uno que se estima que causó la muerte de 30.000 personas en 1812.

Líderes de todo el espectro político expresaron su solidaridad con Venezuela, lo que supone un cambio notable respecto a la polarización internacional que ha rodeado al país en los últimos años.

La mandataria encargada señaló que se esperaba la llegada inminente de equipos de rescate internacionales y agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al de Rusia, Vladímir Putin.

Grupos de expatriados que representan a la diáspora venezolana -que asciende a millones tras años de emigración masiva- comenzaron a organizar recogidas de ayuda en el extranjero, mientras sus familiares se esforzaban por ponerse en contacto con sus seres queridos en el país.

Rodríguez hizo un llamamiento a la unidad en Venezuela, donde las protestas contra el Gobierno por una inflación anual superior al 500% se han vuelto más frecuentes desde que Trump ordenó la captura de Nicolás Maduro en una violenta redada en enero.

Trump dijo en una publicación en las redes sociales que Estados Unidos estaba preparado, dispuesto y capacitado para ayudar ante la catástrofe.

El responsable de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, dijo que la organización estaba coordinando el despliegue rápido de equipos de rescate internacionales, y añadió que se necesitaría “un esfuerzo colectivo masivo” en un país en el que, incluso antes del terremoto, 8 millones de personas necesitaban ayuda humanitaria.

La misión de derechos humanos de la ONU en Venezuela instó al Gobierno a levantar las restricciones impuestas a algunas redes sociales, afirmando que se trata de “una cuestión de vida o muerte”.

En el Hospital de Clínicas de Caracas se pidió al personal que redoblara sus esfuerzos en el turno de noche para ayudar a atender a los heridos, dijo un trabajador del centro.

Se suspendieron las clases durante el resto de la semana mientras las autoridades comenzaban a evaluar los daños.

La Cruz Roja Venezolana informó de que su sede había sufrido daños graves, pero que había enviado equipos de rescate a las zonas más afectadas, advirtiendo de los riesgos que planteaban las fuertes réplicas. Francia señaló que su embajada había sufrido graves daños.

La infraestructura petrolera de Venezuela no parecía haberse visto afectada por los terremotos.

Chevron, el principal socio extranjero de PDVSA, dijo que todos sus empleados estaban localizados y que las operaciones continuaban. La británica Shell, que está evaluando el desarrollo de yacimientos de gas en Venezuela, indicó que ninguno de sus empleados había resultado herido.

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