La Corte ratificó la condena a un integrante del Clan Puccio

La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena a prisión perpetua para Guillermo Fernández Laborde, integrante del “Clan Puccio” que secuestró en la década del ’80 a cuatro personas y asesinó a tres de ellas, al rechazar el último recurso presentado por su defensa, informaron fuentes judiciales.

Las fuentes indicaron que los ministros Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda rechazaron un recurso “de queja” presentado por la defensa de Fernández Laborde (72) contra el fallo de la Cámara Federal de Casación Penal que ratificó la condena.

Laborde fue detenido por primera vez en octubre de 1985 y desde entonces, con algunas interrupciones, está preso, dijeron las fuentes judiciales.

La última vez que estuvo libre fue entre marzo y diciembre del 2007, cuando volvió a ser detenido en el marco de una causa por “defraudación”, ya que se estableció que, mediante identidades falsas, obtenía créditos bancarios.

El secuestrador apeló la condena ante la Cámara Federal de Casación Penal y el fiscal Javier De Luca dictaminó a su favor, al entender que el integrante de la banda de los Puccio “lleva en prisión casi 40 años y no tiene una fecha cierta de cuando procederá el agotamiento de su pena”.

Sin embargo, los camaristas Liliana Catucci, Eduardo Riggi y Mariano Borinsky ratificaron la condena y luego rechazaron un recurso extraordinario presentado por la Defensora Oficial Graciela Galván mediante una resolución que ahora ratificó la Corte Suprema.

La banda que lideró Arquímides Puccio fue desbaratada hace 30 años y se le adjudicó el secuestro y asesinato de dos rugbiers a pesar de que habían pagado su rescate, el crimen de un empresario al tratar de capturarlo y el secuestro de una mujer.

El clan estuvo integrado por dos de sus hijos, Alejandro, ex wing del Club Atlético San Isidro (CASI) y de Los Pumas; y Daniel, alias “Maguila”; el militar retirado Rodolfo Franco y sus amigos Fernández Laborde y Roberto Oscar Díaz.

El primero de los hechos atribuidos a esta banda fue el que tuvo como víctima al rugbier del club Pueyrredón, Ricardo Manoukian (24), secuestrado el 22 de julio de 1982 y asesinado a balazos nueve días después a pesar de que la familia de la víctima pagó 250.000 dólares de rescate.

El segundo de los casos acreditados por la Justicia fue el de Eduardo Aulet (25), ingeniero y jugador del San Isidro Club (SIC), a quien capturaron el 5 de mayo de 1983 y asesinaron apenas cobraron los 100.000 dólares pagados para liberarlo, aunque su cuerpo recién fue hallado cuatro años después.

Luego, el 22 de junio de 1984, el empresario Emilio Naum (38), propietario de firma de ropa Mac Taylor y quien conocía a Arquímedes, fue asesinado de un balazo en el pecho cuando se resistió a que el clan lo secuestrara.

La banda recién fue desarticulada el 23 de agosto de 1985, al intentar cobrar el rescate por la empresaria Nélida Bollini de Prado, de 59 años, a quien la Policía rescató de la casona de los Puccio en San Isidro donde pasó 32 días cautiva.

Tras ser detenidos los integrantes del clan, Alejandro saltó con sus manos esposadas desde el quinto piso de los tribunales porteños durante un traslado y si bien sobrevivió, las lesiones le complicaron su estado de salud mientras estuvo en prisión, condenado a reclusión perpetua.

Dentro de la cárcel estudio Psicología y salió en 2007 bajo la libertad condicional, pero en 2008 murió a los 49 años mientras estaba internado en un centro asistencial de Avellaneda.

Por su parte, Arquímedes fue condenado en diciembre de 1995, también a reclusión perpetua, y a partir de 2002, a raíz de su avanzada edad, fue beneficiado con prisión domiciliaria, pero en 2004 lo enviaron a una cárcel de La Pampa luego de que se comprobó que salía de su casa.

Durante el tiempo que estuvo detenido se recibió de abogado, en 2008 recibió la libertad condicional y fijó domicilio en una vivienda del barrio El Molino de General Pico, donde falleció el 3 de mayo de 2013 como consecuencia de un Accidente Cerebro Vascular (ACV).

Mientras que su hijo “Maguila” (54) estuvo detenido sólo hasta 1988 y en 1999 recibió una sentencia a 13 años de cárcel sólo por el secuestro de Bollini de Prado, pena que jamás cumplió porque desde entonces permaneció prófugo -aparentemente en Nueva Zelanda y Brasil- y debido al tiempo transcurrido la misma finalmente prescribió.

Fernández Laborde fue condenado en 1995 a reclusión perpetua por los delitos de “secuestro extorsivo y homicidio calificado” de Naum y de Manoukian, y pasó gran parte de su condena en el Penal de Florencio Varela, donde compartió sus días con Alejandro Puccio.

Díaz también fue condenado a prisión perpetua durante el mismo juicio oral en el que reconoció hacer sido el autor del asesinato de Aulet, a pedido de Puccio. (Agencia Télam)

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