Gloria Carrá y Arturo Puig: dos actores de raza que se juntan por una buena causa

 

Desde Solamente vos (2013-2014) que Arturo Puig no trabajaba en televisión. “Me puso un poquito nervioso esta vuelta, no lo voy a negar –dice- En Solamente… componía a un padre gay. Ahora también soy papá en esta ficción, pero con una historia muy diferente”. Una de las pruebas más complicadas que tuvo Puig durante las jornadas de grabación del unitario Reencuentros fue domar una Harley Davidson por las calles de San Isidro. “Sabía andar en moto, pero es muy pesada y en algunos momentos se complicó mi destreza como chofer”.

Para este programa especial de Fundación Huésped por el Día Mundial del SIDA (que El Trece emitirá el miércoles a las 23), Puig interpreta al padre del personaje que compone Gloria Carrá. Después del almuerzo, los protagonistas se reúnen en el salón de un club de barrio para conversar sobre esta ficción que tiene como objetivo concientizar sobre la prevención de la enfermedad. “Soy un ex rockero que tiene VIH” explica la versión motoquera de Puig con jogging, campera de cuero y anillos plateados: “Mi personaje vive en Córdoba, retirado, con una chica más joven, pero ella lo deja y él se viene a Buenos Aires para reconquistarla, algo que no logra. Sin embargo, en ese viaje se reencuentra con su hija, a quien hace veinte años que no ve. También conoce a su nieto y se arma una historia familiar bastante compleja porque se entera que a su nieto le hacen bullying en el colegio; y su hija, además, se lleva muy mal con su esposo.”

 

-Finalmente es la historia de un padre con su hija que tiene como trasfondo la enfermedad.

Puig: Tengo un personaje bárbaro con varias capas. Dice que tocó con Bruce Springsteen, nadie le cree, pero finalmente es verdad. El tema del VIH está puesto en que la rectora del colegio donde va el nieto es una conocida y admiradora suya desde la época en la que tocaba como guitarrista. Ahí se pone la información del VIH porque va al colegio y habla de cuidarse, usar forro, de una manera informal.

Carrá: Si bien hay muchas líneas, todas están muy bien contadas. El padre se aleja de la vida de su hija para que no sufra porque cree que va a morir. Se ausentó de su vida , también, creo, para cuidarla de no contagiarla, porque antes no había tanta información sobre cómo se transmitía.

-¿Qué aportan estas líneas narrativas al tema del VIH?

Carrá: Mucha información y también la posibilidad de volver a hablar del tema y refrescarlo. Uno a veces se olvida y está bueno tenerlo presente. El personaje de Arturo dice que si bien controla la enfermedad, hubiese preferido siempre no tenerla.

Puig: Muchas veces los chicos piensan que tomando dos pastillas no sucede absolutamente nada. Y no es así. Al informar con un argumento donde se juegan sentimientos, lo que hacemos puede tener más llegada y concientizar mejor que un informe frío sobre el VIH.

-Desde la actuación, ¿les sirve tener ese objetivo informativo o determina mucho el rumbo y las características de los personajes?

Carrá: Esta muy bien contado, no sentí nada forzado en ese sentido.

Puig: La historia está buenísima y los personajes son interesantes. El recorrido de cada uno es muy claro, tenemos muchas líneas de dónde agarrarnos.

Puig: Si bien no hubo ensayos, hicimos lecturas del libro y nos preparamos muy bien. A diferencia de las tiras tenés más tiempo, acá grabamos en cuatro días como si fuese una película, se registraron detalles y diferentes planos de cada escena. En una tira no tenés tiempo. Y, sí, creo que el unitario es ideal para este ciclo.

Carrá: Los actores como nosotros nos vamos acostumbrando a todo, porque hemos hecho tiras, teatro, de todo. Sabemos que ahora los tiempos son diferentes. La tira te da un entrenamiento diario buenísimo; y en el unitario, en cambio, te dan el libro con anticipación y podés armar matices. Es otro ritmo y tenés más preparación.

-¿Este unitario tiene un valor como prevención o posee valor la ficción en sí misma más allá del tema que aborda?

Puig: Es sobre todo un programa de información y prevención.

Carrá: Hay que recordarlo: siempre es necesario cuidarse. Los chicos por ahí no se cuidan y hacia ellos va dirigida especialmente esta ficción.

¿Les tocó de cerca la enfermedad?

Puig: Un poco cuando hice Sugar en los ‘80. Había muchísimos bailarines del elenco que se contagiaron SIDA y lamentablemente fallecieron.

Carrá: En esa época tuve un profesor de yoga, que antes había sido bailarín, y falleció también por VIH.

-¿Cómo recuerdan la época en que se conocieron los primeros casos?

Carrá: Lo primero que se me viene a la cabeza es el miedo.

Puig: Sí, porque al principio se creía que era una enfermedad sólo de los homosexuales, por eso le llamaban la peste rosa. Pero después se supo que era para todo el mundo. Casualmente estuve en los ‘80 en Puerto Rico y vi cómo empezaba la epidemia. La publicidad que hacían allá era impresionante. Estábamos con Germán Kraus grabando una novela y vimos dos informes que me quedaron grabados: uno muy dramático sobre el desenlace terrible de la enfermedad. Y el otro, no. Era información pura. En nuestro país faltó información y no se le dio el espacio que merecía.

Carrá: En esa época recién empezaba a tener relaciones con mi primer novio. Yo tenía 17 años y él no se ponía un forro porque yo tomaba pastillas. Es decir, te cuidabas del embarazo, nada más. Mi novio en ese momento era mayor que yo, tenía 24, y había tenido un montón de mujeres antes que nos conociéramos.

-¿Cómo les transmitieron la prevención a sus hijos?

Puig: Lo hablé mucho. Ahora mi hijo se casa, está grande, pero siempre lo charlamos detenidamente. Ha cambiado mucho con el paso de las generaciones. Por suerte, yo tuve padres muy liberales.

-¿El sexo nunca fue un tabú?

Puig: Para nada, tal vez porque mi padre era empresario de teatro y siempre el medio teatral y artístico fue más libre con esos temas.

Carrá: En mi caso, todo lo contrario. Yo no le podía decir a mi mamá ni que había dado un beso y mi papá murió cuando yo tenía 5 años. Ahora esta generación tiene mucho más información y otra velocidad para entender todo.

Puig: El sexo dejó de ser un tema tabú. Los chicos tienen otra manera de entender las cosas. Y por suerte ya está el matrimonio igualitario.

Carrá: Tengo una hija de 7 años y el otro día le contaba que antes estaba mal visto que un varón se enamorara de otro varón. Y ella me miró sorprendida y preguntó: “¡¿En serio?!”. Lo viven de una manera tan natural y eso está buenísimo.

PADRE E HIJA: VOLVERSE A VER, 20 AÑOS DESPUÉS

Reencuentros es la historia de Micky (Puig) y su hija, Angie (Carrá), quienes se vuelven a ver luego de dos décadas. Pese a las diferencias y la crudeza de los protagonistas, el unitario aborda la posibilidad de aceptar al otro, con sus errores y sus ausencias. También integran el elenco Alberto Ajaka, María Socas, Tomás Kirzner, Minerva Casero y Sebastián Wainraich. El libro fue escrito por Pamela Rementería y Marcela Guerty, y la dirección es de Marcos Carnevale. Se emitirá el miércoles, a las 23, por El Trece.

 

Con esta ficción se afianza por 16° año consecutivo la colaboración entre la Fundación Huésped y El Trece. Entre 2002 y 2005, el canal brindó espacio al Backstage del calendario Fundación Huésped realizado por la fotógrafa Gaby Herbstein, con la participación de figuras del espectáculo y de la cultura.

En 2006 se emitió por El Trece y primera vez una ficción sobre VIH / SIDA. Se trató de Hoy desperté, con dirección de Bruno Stagnaro y Darío Lenis. En 2007 Erica Rivas y Pablo Echarri protagonizaron, Reparaciones, con dirección de Daniel Barone.

Desde entonces han pasado por el ciclo Soledad Silveyra, Diego Torres, Mónica Ayos, Eleonora Wexler, Jorge Suárez y Damián de Santo, entre muchos otros actores ad honorem.

CARRÁ CIERRA UN AÑO CINEMATOGRÁFICO Y PUIG, UNO TEATRAL

Luego del éxito que tuvo esta temporada con Sugar, obra que dirige y continúa en funciones hasta el jueves, Arturo Puig se tomará un descanso. Todo indica que el 2018 será tranquilo, tiene algún proyecto para televisión que todavía no cerró, y luego se enfocará en el reestreno, en febrero, de la comedia musical que protagoniza Griselda Siciliani. “Siempre retoco la obra -dice-. Sugar es ideal porque tiene baile, canto y el argumento es muy divertido. Esta vez le quise dar una impronta de gran espectáculo. Cuando la hicimos con Ricardo (Darín) y Susana (Giménez), vinieron americanos para hacer las coreografías y escenografías. Ellos hicieron la puesta como si todo fuese un comic, con muchos telones pintados. Cuando me llamaron para dirigirla hablé con (Alberto) Negrín y le pedí que no hubiera oscuros, que todo sea a gran escala.”

Gloria Carrá terminó su participación en el thriller psicológico, Animal, que dirige Armando Bo, y protagonizan Guillermo Francella y Carla Peterson, sobre la historia de un hombre que tuvo una vida lineal hasta que una situación límite altera toda su realidad. Bo ganó en 2015 el Oscar al mejor guión por Birdman, del mexicano Alejandro González Iñárritu. (Clarín)

 

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