La periodista venezolana afirmó que no fue maltratada y todo seria móvil político

Nairobi Pinto, quien fue liberada tras haber estado secuestrada ocho días, aclaró que no fue maltratada, mientras que el ministro de Interior, Miguel Rodríguez, indicó que se está investigando si el móvil del secuestro fue político.

“Fue liberada frente a un hospital y no hay capturados por el caso, pero continúan las investigaciones. Yo estoy seguro de la capacidad de la policía para la investigación”, señaló el ministro al acompañar a la periodista en una conferencia de prensa brindada a horas de su liberación.

La comunicadora, de 29 años, se presentó en la conferencia junto al ministro con una remera gris, jeans azules y lentes y señaló que no pudo ver caras de sus secuestradores porque siempre tuvo los ojos cerrados. “Me trataron bien, nunca me tocaron, nunca me maltrataron; comí las tres comidas”, señaló.

Relató que después de la “pesadilla” que le tocó vivir con el secuestro ahora empieza “a tomar conciencia  y a caer en cuenta de todo lo vivido”.

“No quiero dar muchos detalles; les ruego que me disculpen pero en principio en es un tema de seguridad que serán las autoridades quienes se encarguen de investigarlo”, comentó.

A su vez, agradeció el trabajo de los medios de comunicación porque haciendo “el caso público, ejercieron presión” para su liberación. “En esta pesadilla que viví estuvieron presente porque me hacían llegar las noticias, me las leían”, acotó conmovida.

Pinto, secuestrada en su domicilio en Caracas el pasado 6 de abril por dos hombres armados y encapuchados, insistió en que no sufrió maltrato, y que sus captores “nunca hablaron en su presencia”.

El ministro Rodríguez, por su parte, explicó que la liberación se produjo en Cúa, localidad del interior de Miranda, estado del cual forma parte Caracas, en momentos en que se cumplía una “operación con cerca de 3.000 funcionarios” para resolver el secuestro, según citaron las agencias Ansa, EFE y DPA.

“Presumimos que la presión policial jugó un rol importante en la liberación, pero no hemos querido adelantar” más información sobre el caso en el que trabaja “un equipo especial para llegar a los detalles y poder llegar a los responsables”, agregó.

Sobre el móvil del secuestro, Rodríguez dijo que el gobierno no ha querido especular pero “obviamente” se ha hecho la pregunta de “quién gana con esta acción”.

“En la medida en que podamos ir dando respuestas a esta pregunta podremos acercarnos a la solución definitiva de este caso”, agregó.

Destacó que Pinto aportó “datos importantes” y subrayó la posibilidad de un móvil político en un delito que, remarcó, “normalmente tiene un fin económico”.

Según Rodríguez, el caso de la comunicadora “tiene la particularidad” de que su suerte “impacta en tres sectores vitales de la sociedad, más en un momento de proceso de diálogo” del gobierno con la oposición para zanjar una crisis política.

“Ella es periodista, y hay que ver lo que implica en materia de seguridad el secuestro a una periodista; en segundo lugar, es coordinadora de la Pastoral Juvenil, lo que entraña un impacto importante en la iglesia católica, y en tercer lugar, es estudiante, lo que impacta en el sector estudiantil”, añadió.

Durante los ocho días en que la profesional estuvo cautiva, Rodríguez había desestimado que el hecho tuviera motivaciones políticas, y sostuvo que tenía “ciertos indicios” que apuntaban hacia el secuestro con fines de extorsión, opinión que hoy modificó.

Por el contrario, la dirigente estudiantil Gaby Arellano, uno de los rostros de las protestas que se iniciaron el 12 de febrero, acusó a Rodríguez del secuestro alegando que se pretendía investigar a través de su amiga las actividades de los grupos que dirigen las manifestaciones.

El ministro, quien hoy no quiso dar detalles para no entorpecer la investigación, aclaró que aún no hay detenidos, aunque señaló que los captores se comunicaron durante el secuestro y que se mantuvo “en confidencialidad para asegurar la vida de Nairobi”, según consignó la agencia estatal AVN.

Destacó, además, que el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) investiga el caso desde el primer momento y confió en su capacidad, que según remarcó permitió reducir el delito de secuestro 51 por ciento en un año.

Durante el rapto de la periodista, familiares, amigos y colegas de hicieron vigilias y oraciones para que fuera liberada.

La familia de la profesional había ratificado a los medios que se encontraban en total incertidumbre y el padre de Nairobi, Luis Pinto, hasta se comunicó telefónicamente ayer con el presidente Nicolás Maduro a fin de pedirle ayuda.

El secuestro también movilizó a medios internacionales y a gremios de periodistas con campañas por su liberación en televisión y redes sociales.

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