Cómo hizo Bélgica para formar una selección con tantos jóvenes cracks

Si bien sufrió, debutó en el Mundial con un triunfo ante Argelia con un equipo de futbolistas con futuro que están en los mejores clubes del mundo.

El Mineirao está amarillo. Parece que juega Brasil. El sol ilumina cada costado de la cancha y pega fuerte. Pero el calor ahora lo ponen los de rojo, los Diablos, como los llaman. Bélgica, llamado a ser revelación en esta Copa del Mundo, sufrió y debió luchar en su debut en Brasil 2014. Le alcanzó con la jerarquía de sus jugadores y con la agresividad del final para llevarse por delante a Argelia y terminar dándole vuelta el partido en 10 minutos con un 2 a 1 en la apertura del Grupo H.

Pecados de juventud. Los belgas, uno de los equipos de menor promedio de edad de la Copa del Mundo (26 años), tardaron en entrar en partido. Perdían, jugaban mal, estaban desorientados. Faltaba experiencia en la cancha, esa que apareció con la entrada del gigante del Manchester United, Marouane Fellaini, autor de un gol y el hombre que vigorizó a un equipo que deambulaba por la cancha y apenas generaba peligro con remates de larga distancia.

 El punto de partida fue la Eurocopa 2000, donde se gestó un plan de formación de jugadores

Y eso que en el campo de juego había un crack de la jerarquía de Hazard, de Chelsea, o de la experiencia en el fondo de Van Buyten, jugador de Bayern Munich que a los 36 años se da el lujo de estar en un Mundial, o la muralla que es Vincent Kompany, el capitán, quien a los 28 años viene de ser campeón de la Premier League con Manchester City. La lista sigue con el arquero Courtois y Alderweireld, de Atlético Madrid, más Mertens, de Napoli, quien entró y marcó el gol de la victoria. La lista de futbolistas belgas en grandes clubes de Europa continúa en los relevos con Vermaelen (Arsenal), Januzaj (la joven joya de Manchester United) o Mignolet (el arquero suplente, hoy en Liverpool).

Con tantos buenos jugadores, ¿cómo se explicaba que Bélgica no pudiera con un débil rival como Argelia, que llevaba hasta hoy 28 años sin marcar goles en mundiales? La falta de experiencia, los nervios. La jerarquía de esos mismos jóvenes fue la que rescató a los belgas, porque Hazard, de 23 años, empezó a abrir los caminos, el ingresado Origi, de sólo 19, comenzó a generar peligro, De Bruyne, de 22, envió un centro perfecto a la cabeza de Fellaini (26), la figura, para el empate. Luego, el segundo tanto y el triunfo. En el fondo, Courtois (22) tuvo poco trabajo y nada pudo hacer para detener el penal argelino.

Bélgica volvió a un Mundial tras 12 años, luego de clasificarse en Europa de manera invicta, con 26 puntos sobre 30. ¿Cómo se llegó a esta generación de tantos cracks? Motivos hay varios: una apertura cultural, gracias a la cual los hijos de los inmigrantes pudieron probar suerte en el fútbol, un nuevo plan de juveniles y la experiencia que muchos de estos jugadores adquirieron al irse muy de jóvenes a grande ligas europeas.

El punto de partida fue la Eurocopa 2000, organizada por Holanda y Bélgica, donde los Diablos Rojos quedaron eliminados en primera rueda. Entonces, se gestó un plan de formación de jugadores. El entrenador Michael Sablon, quien había sido parte de los cuerpos técnicos belgas en los mundiales de México 86, Italia 90 y Estados Unidos 94, ideó lo siguiente: instó a los clubes a jugar en sus divisiones menores con el sistema 4-3-3, el actual sistema de esta selección, y a reducir la cantidad de jugadores en los partidos, 5 contra 5 para infantiles y 7 contra 7 para juveniles, con la idea de potenciar la técnica individual de los jóvenes. También, incluía la apertura a aquellos hijos de inmigrantes. Muchos de los jugadores de esta selección tiene ascendencia en otros países: Kompany (Congo), Fellaini (Marruecos), Lukaku (Zaire; hoy Congo), Witsel (Martinica) o Dembele (Mali).

Esos jóvenes empezaron a crecer y le dieron los primeros réditos a Bélgica en juveniles. Con algunos integrantes de esta actual selección, salió 4ª en el Europeo Sub 17 de 2007 y en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Muchos de esos futbolistas que se destacaban ya jugaban en grandes ligas de Europa: Hazard se fue a los 14 años a Lille, de Francia, Alderweireld y Vertonghen tenían 16 cuando se marcharon a Ajax, Lukaku, con 18, ya estaba en Chelsea y otros como Fellaini, Chadli, y De Bruyne fueron transferidos a la Premier League con algo más de 20 años. Según la prensa belga, es la unión de modelo francés (campeón en 1998 con una selección de “inmigrantes”) y el español (la apuesta a la técnica individual).

También dicen en Bélgica que esta selección logró unir a una sociedad con problemas de racismo. Kompany, descendiente de congoleños, es el capitán y símbolo de este equipo y un ejemplo para el país. El defensor del City habla cinco idiomas y tiene una maestría en administración. Hoy, cumplió el sueño de jugar un partido de una Copa del Mundo.

En 1986, Bélgica fue semifinalista y perdió con la Argentina. Participó en Italia 90, Estados Unidos 94, Francia 98 y Corea-Japón 2002. Hasta que hubo un corte. Ahora, con una generación de cracks, sueña con llegar lejos en Brasil.

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