Borja se cansó de esperar y descartó su llegada a Cruz Azul
La posible incorporación de Miguel Ángel Borja a Cruz Azul quedó definitivamente descartada luego de que el delantero colombiano decidiera no seguir esperando una resolución administrativa que nunca llegó.
El conflicto estalló al no ser inscripto a tiempo en el registro de jugadores, una situación que se produjo en las últimas horas del mercado mexicano y que llevó al atacante a dar por cerrada la negociación para comenzar a evaluar nuevas alternativas en su futuro inmediato.
La historia entre Borja y Cruz Azul parecía encaminada a un desenlace positivo: el interés del club era firme, las conversaciones estaban avanzadas y el jugador veía con buenos ojos desembarcar en la Liga MX para asumir un rol protagónico. Sin embargo, los plazos burocráticos y la falta de definición en la inscripción terminaron siendo determinantes. La demora generó malestar en el entorno del futbolista, que aguardaba una señal clara para planificar su continuidad profesional.
Borja esperó hasta último momento una respuesta favorable, pero la ausencia de certezas lo llevó a dar un paso al costado. La no inscripción dentro de los plazos reglamentarios fue el punto de quiebre, ya que le impedía competir de inmediato en torneos oficiales. Esa situación desgastó su paciencia y lo llevó a priorizar su carrera antes que quedar inactivo.
El delantero, con amplia trayectoria internacional y un perfil goleador probado, consideraba que su llegada a México podía significar un nuevo impulso en su carrera. No obstante, la falta de garantías deportivas y administrativas fue clave en su decisión. En ese contexto, comunicó formalmente que cerraba cualquier posibilidad de sumarse a Cruz Azul en este mercado.
Ahora, Borja analiza nuevas opciones para su futuro. Su experiencia en ligas competitivas y su capacidad ofensiva lo convierten en un objetivo atractivo para varios equipos que buscan jerarquía en ataque. Su prioridad pasa por encontrar un proyecto sólido, que le asegure continuidad desde el inicio y lo mantenga al margen de imprevistos extradeportivos.
Para Cruz Azul, la caída de la operación representa un golpe en su planificación. El club deberá reconfigurar su búsqueda de refuerzos en ofensiva tras no haber concretado una incorporación que parecía cercana. El caso también expone la relevancia de los tiempos administrativos en el fútbol moderno, donde una demora puede cambiar por completo el destino de una negociación.
Borja, cansado de esperar, decidió avanzar. Mientras el mercado sigue ofreciendo alternativas, el delantero colombiano busca definir su próximo destino con la claridad que no encontró en su frustrado desembarco en Cruz Azul.

