El antecedente entre Boca y Tigre: la definición que se convirtió en final

El Torneo Apertura 2008 tuvo su desenlace a un día de la Nochebuena. Con un calor insoportable, digno de esas fechas. Y con un triangular entre Boca, San Lorenzo y Tigre, que terminó por coronar al Xeneize. La consagración se dio en la cancha de Racing y, a pesar de la derrota por 1-0 frente al Matador, es el antecedente más cercano para palpitar el choque que se jugará el próximo domingo en Córdoba. Aquella recordada definición que se convirtió en final.

El equipo que por ese entonces dirigía Carlos Ischia no había comenzado bien el campeonato, pero tuvo una gran remontada. Muchos conservarán en la memoria aquel triunfo sobre River en el Monumental por 1-0, con gol de Lucas Viatri, cuando la diferencia con San Lorenzo -el líder- antes de ese Superclásico era de 11 puntos. Las nueve jornadas que le siguieron a ese partido fueron una verdadera carrera contrarreloj.

El andar de Tigre en aquel campeonato fue bastante irregular: con un arranque para la ilusión, sorpresivas derrotas que le devolvieron los pies sobre la tierra y una arremetida final que le hizo codearse con los grandes. De hecho, el triunfo en la Bombonera fue el que lo obligó a tomar conciencia de que estaba para mucho más. Fue por la séptima fecha, el domingo 21 de septiembre al mediodía, con un tiro libre de Martín Morel que decretó el 3-2 para los de Victoria.

El triangular para definir el título comenzó con el duelo entre San Lorenzo y el conjunto que dirigía Diego Cagna, en la cancha de Vélez. El Ciclón se impuso por 2-1 y luego se vio las caras con Boca, en una sofocante tarde en la que pudo haberse coronado campeón. Sin embargo, el triunfo por 3-1 del Xeneize no solo le ahogó el festejo sino que lo dejó sin chances matemáticas. Aquel resultado provocó que la definición se convirtiera en una final, aún con distintas posibilidades.

Es que al club de La Ribera le alcanzaba incluso con perder por un gol, como posteriormente ocurrió. El grito de Leandro Lázaro para el 1-0 de Tigre le puso dramatismo a una historia no apta para cardiacos. Hasta tuvo la curiosidad del debut en el arco de Josué Ayala, quien a poco del cierre reemplazó al lesionado Javier García. La estrella quedó en manos del equipo de Juan Román Riquelme, quien no estuvo en el trascendental encuentro por haber llegado a la quinta amarilla.

En esta oportunidad, las condiciones son muy diferentes. La final de la Copa de la Superliga los encontrará en igualdad de condiciones, al menos desde las posibilidades. El favoritismo del Boca de Gustavo Alfaro se medirá con el gran momento futbolístico que atraviesan los de Néstor Gorosito. De un lado, la obligación. En el otro, la ilusión. El chico y el grande, cara a cara. Con el descenso del Matador como condimento especial, se define el último campeón del semestre.

Fuente: TyC Sports

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