Su familia encontró agua mineral en su chacra en Bariloche y hoy facturan $12 millones al año

 

Masaru Emoto, un reconocido doctor japonés que se dedicaba a la medicina alternativa, decía que “el pensamiento, las palabras, la música y las etiquetas de los envases influyen sobre el agua y, si ésta cambia para mejor, los humanos, que son en un 75% agua, deberían comportarse igual”. Fieles a esa creencia, en la empresa Alun-Co, en Bariloche, tratan bien al agua y la envasan con música clásica de fondo para también retribuirle a la sociedad por el recurso que encontraron hace más de 30 años proveniente de un manantial subterráneo.

“Todo comenzó en 1979 cuando mi padre Carlos, que era médico, compró una chacra en Bariloche con la única condición de que tuviera agua para riego. Pusimos una granja orgánica y, dos años después, un ingeniero químico amigo nos dijo que mandaramos a analizar el agua de los arroyos más que nada por seguridad. Llevamos una muestra a un laboratorio en Villa Regina y 48 horas después nos dijeron que era agua mineral natural de manantial sin sodio, pero con otros minerales. En ese momento mi padre le preguntó a su amigo «¿Y ahora qué hacemos?» Y él le dijo «Ponete a envasar»”, contó Marcelo Ferrer, de 50 años, quien hoy dirige la compañía.

En ese entonces, Marcelo tenía 15 años, pero recuerda una imagen como si hubiera sucedido ayer. Ve a su madre cepillando y limpiando un lote de botellas Cindor, a su hermana llenándolas directo desde el arroyo, a él mismo tapándolas con una tapadora de frascos y tapas que habían comprado en una ferretería, a su otra hermana poniéndoles la etiqueta y a su padre acopiándolas para distribuirlas. La primera clienta fue una tía que tenía un restaurante, mientras que hoy, 36 años después, facturan un millón de pesos al mes, tienen 4000 clientes, 17 empleados y siete camiones que cubren la zona de Bariloche, Traful, El Bolsón y Villa La Angostura.

Sin embargo, La Patagonia les está quedando chica: envasan 5000 litros por día, pero podrían envasar 500.000 litros y ya llegan a Córdoba y Santa Fe, tienen un depósito en Buenos Aires, enviaron muestras a España, Francia y Brasil y realizaron una exportación a Australia hace dos años. Más allá de esto, el mercado más atractivo que aparece en el horizonte es Dubai ya que están negociando para llegar con un producto premium a las góndolas de ese país.

“Hace un año empresarios de Dubai conocieron la botella boutique a través de la Cámara Argentino Emiratí y viajé allí en una ronda de negocios. Fui a un supermercado y en las góndolas estaban todas las aguas del mundo: Evian, Perrier y San Pellegrino y vi la posibilidad de un agua de La Patagonia allí. Hicimos contacto con la empresa On Time y firmamos un contrato para un estudio de tres meses. Estoy viajando a Buenos Aires para ver los avances con los potenciales clientes”, adelantó Ferrer.

De su formación como ingeniero electrónico quedan algunas máquinas de envasado que hizo como tesis de grado, pero, después de la muerte de su padre en 2008, la empresa familiar se profesionalizó con la ayuda de una consultora en gestión y él se formó como gerente. “No me interesaba ser una multinacional como Nestlé sino algo exclusivo con valores medianos y responsabilidad social con los vecinos”, afirmó.

En ese sentido, además de las botellas de vidrio, están produciendo cajas bag in box de 20 litros, que contaminan cuarenta veces menos que las botellas de plástico. “Nunca envasamos plástico. Estamos en la mesa de cuidados hídricos de Bariloche y somos la única empresa invitada. Cuidamos este bien, que está en la pirámide de la salud”, concluyó.

La Nación

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